Mañueco y Suárez-Quiñónes, ayer en la base de Las Casillas con las brigadas forestales
Mañueco y Suárez-Quiñónes, ayer en la base de Las Casillas con las brigadas forestales - ICAL

Mañueco compromete nueve meses de trabajo para las brigadas forestales

La Junta busca profesionalizar el operativo con una mayor cobertura anual

M. G.
VALLADOLIDActualizado:

Salvo que se decrete lo contrario, sólo entre el 1 de julio y el 30 de septiembre el operativo antiincendios se despliega en su totalidad. Coincide con la temporada de riesgo alto de fuegos forestales. El resto del año, la plantilla mengua dimensionada y sujeta a un peligro menor. Una situación ante la que la Junta de Castilla y León aspira a «mejorar la estabilidad del empleo y la profesionalización de los equipos», que en verán incrementados los «tiempos de trabajo a lo largo del año». La previsión es que al final de la legislatura las brigadas de extinción trabajen al menos nueve meses, según avanzó ayer el presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Fernández Mañueco.

La propuesta sigue la estela de lo acordado en el seno del Diálogo Social para el refuerzo de los recursos humanos del operativo de manera progresiva, consolidando un incremento presupuestario de tres millones por ejercicio. Una pauta que ya ha permitido una «mejora funcional en los centros de mando y la cobertura de las autobombas», según señaló ayer Mañueco precisamente durante su visita a la base helitransportada de Las Casillas, entre Sepúlveda y Riaza, en la provincia de Segovia.

El plan del Gobierno regional es «consolidar y reforzar» esa cobertura anual tanto en lo que respecta a las brigadas de extinción como en lo que se refiere al personal de dirección del operativo (técnicos y agentes medioambientales), que fuera de la temporada de riesgo alto siguen activos en el control de las llamas -aunque menos frecuentes o voraces- y en tareas de prevención para que con la llegada del estío la superficie esté en las mejores condiciones posibles ante la llegada de las temidas llamas. Además, se contempla la mejora en la dotación de personal técnico y de apoyo en los centros de mando y refuerzo y creación de equipos para apoyo en los puestos de mando avanzado en los incendios forestales.

En el apartado técnico, se prevé la mejora en la coordinación entre las administraciones, la creación de nuevas unidades de autobomba con cuadrilla permanente todo el año en función de situación diferencial del territorio de la Comunidad, la renovación progresiva de autobombas e infraestructuras necesarias (medios de vigilancia, bases aéreas y de autobombas, puntos de agua y cortafuegos) y la incorporación de nuevas tecnologías y elementos de seguridad y comunicación.

Extinguido el de La Granja

Además, el presidente de la Junta comprometió ayer planes de actuación para la superficie calcinada por los incendios de La Granja -que afectó al Parque Nacional de Guadarrama y que ayer fue dado por extinguido tras 18 días después de desatarse el pasado 4 de agosto-, y el de Pedro Bernardo (Ávila), ocurrido a comienzos del verano. Estos programas prevén evitar la erosión del terreno y la contaminación de acuíferos, principalmente, para en unos meses apostar por la reforestación en las zonas donde la regeneración no se produzca de forma natural y espontánea.

En lo que va de año, se han declarado en torno a 1.300 incendios en Castilla y León, un 18 por ciento menos respecto a la media del último decenio.