Lucía Miranda
Lucía Miranda - P. G.
Cultura

Lucía Miranda: «Muchas veces no nos preocupamos de qué interesa al otro lado del escenario»

La joven directora teatral vallisoletana da el salto al Centro Dramático Nacional con su montaje «Nora, 1959»

VALLADOLIDActualizado:

La directora teatral Lucía Miranda (Valladolid, 1982) da el salto al Centro Dramático Nacional, donde el 12 de noviembre estrenará «Nora, 1959», un montaje en el que «queremos contar las historias de nuestras abuelas». Concibe el teatro como «un espacio de encuentro, diálogo y participación» y pese a su juventud, ha cosechado ya importantes galardones como el José Luis Alonso de Santos concedido en 2013 por «De Fuente Ovejuna a Ciudad Juárez», reconocida también en Almagro.

- Su nuevo montaje, «Nora, 1959», será su salto al Centro Dramático Nacional, ¿qué supone?

-Mucha emoción y nervios. Y a la vez, muy felices de poder estar ahí y mostrar nuestro trabajo en esa gran casa.

-¿Qué quiere contar Lucía Miranda en el montaje?

-Queremos contar las historias de nuestras abuelas, cómo vivían las mujeres en la época de los años 50 y cómo fue su juventud, que en gran manera desconocemos porque se han convertido en las abuelas de la merienda, del domingo o de la propina. Es un trabajo que une el texto de «Casa de Muñecas» de Ibsen, porque somos bastante fieles a la trama, junto con una parte de teatro documental, ya que hemos entrevistado a las abuelas que todavía están vivas y a otras mujeres mayores, y por último, una parte musical de toda aquella época.

-A través del laboratorio de creación Lazonakubik se ha podido seguir su proceso de creación. ¿Qué valor añadido aporta al montaje?

-Nosotros siempre hemos trabajado así. Nos parece la manera más divertida. Primero, provoca que el trabajo se genere de una manera más colectiva porque los talleres están poblados de ideas de los participantes. Y luego, es bueno acercar el proceso creativo al espectador porque yo creo que uno de los grandes problemas que tenemos la gente de las artes escénicas es que nuestro público desconoce el valor de esa entrada porque no tiene conocimiento del proceso creativo y la cantidad de gente que está detrás.

«Uno de los grandes problemas de las artes escénicas es que nuestro público desconoce el valor de la entrada»

-¿Qué le interesa mostrar a Lucía Miranda a través de sus montajes?

-A mí me interesa mucho el teatro como espacio de encuentro, diálogo y participación. Me interesa que el público salga de ver la obra, y no hable tanto de lo bien o mal que ha estado un determinado actor, sino de lo que sucedía en el escenario y de cómo eso afecta a su vida y qué posición toma ante ello.

-Sus montajes han obtenido varios galardones, entre ellos, en 2013 el Premio José Luis Alonso de Santos a Jóvenes Directores. ¿Es la única forma de que la escena se vaya abriendo a gente más joven?

-Yo creo que la única vía es que luchar con uñas y dientes diariamente. Los premios siempre ayudan, te colocan, te visibilizan en los periódicos, pero yo creo que no hay otra más que pelear mucho. Yo digo que mi trabajo de directora de escena tiene que ver muy poco con la escena. Si pienso en todo lo que hago, el 30 por ciento tiene que ver con lo artístico y el 70 por ciento con mi capacidad de resistencia.

«Si pienso en todo lo que hago, el 30 por ciento tiene que ver con lo artístico y el 70, con mi capacidad de resistencia»

-¿Una de las grandes tareas pendientes de estas artes es conseguir atraer a un público más joven?

- ¡Es que creo que lo hemos abandonado! Se ha hecho un gran esfuerzo por trabajar para el público infantil, se está empezando a abrir el mercado para los bebés, pero en cambio nos olvidamos de esos espectadores que van desde los 13 a los 18 años, como que los adolescentes no tuvieran interés. Si pagan entradas ‘supercaras’ para poder ir a un concierto, por qué no conseguimos que sienta lo mismo por ver un espectáculo de teatro. Hay una falta por parte de todos. Por un lado, los creadores, no hacemos apuestas destinadas a ellos ni trabajamos pensando en ellos, y después desde las políticas públicas hay un abandono absoluto de lo que tiene que ver con educación y arte.

-¿Y cuál sería la fórmula para atraer a este tipo de público?

-Yo creo que trabajar todos juntos. Lo que pasa es que muchas veces no nos hemos preocupado de lo que le interesa al otro lado del escenario.

-¿Viajará «Nora, 1959» a Castilla y León?

-Va a estar en el LAVA de Valladolid en marzo. Estoy deseando llegar a casa y, además, siempre que voy, se llena, y es un gustazo.