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LÓPEZ Y VILLARRUBIA, RIVALES EN EL «JUEGO» POLÍTICO

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LOS socialistas ya están acostumbrados a observar los guiños e incluso los gestos con la lengua que se prodigan los López, al igual que lo hacen entre sí Julio Villarrubia y el abulense Tomás Blanco. Eso sí, siempre de la forma más casta y varonil posible. Se trata ya de un clásico. Y para no seguir alarmando al personal, aclaremos que no estamos hablando más que de la partida de mus que desde el tour «Puro cambio» vienen celebrando estas dos parejas allá donde pueden. Hasta la fecha, y quizá esto sea un presagio, va ganando Villarrubia a Óscar López. Amigos en lo político y rivales en el juego, de momento ambos prefieren envidar a la «chica» y no desvelar todas las cartas sobre su futuro político en la Comunidad. Pero el palentino ha empezado mal la jugada. Hasta que el flamante número 3 de Ferraz no enseñe sus naipes y decida qué va a hacer, es decir, si se presenta o no a las elecciones autonómicas de 2015, Villarrubia, si gana el Congreso regional, no va a poder librarse del corsé, lo que le convierte en un hombre de paja, y ése es un perfil que no encaja para nada con su forma de jugar ni de ser. Su papel será el de constante «apagafuegos» a lo largo y ancho de Castilla y León, mientras que el segoviano «vendrá, verá y vencerá» (esto último está por demostrar), todo un lujo para un político. Las cartas están sobre el tapete, pero el PSCL no sabe si los actuales rivales en el mus también lo serán en el futuro en la política.