Líder para rato en el PP de León

Líder para rato en el PP de León

TERESA SÁNCHEZ VAQUERA
TERESA SÁNCHEZ VAQUERA Actualizado:

LA actual presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, arrasará este fin de semana en el congreso provincial de su partido, que la reelegirá en el cargo. No ha habido oposición, salvo una intentona respaldada por los más veteranos del partido, que terminó en agua de borrajas.

A Carrasco se le podrán achacar muchos defectos, el principal su endiablado carácter, pero tiene a su favor su capacidad de trabajo, el ejercicio de liderazgo, la habilidad política y la oportunidad. Ahí está, por ejemplo, su labor en la Diputación. Todo funciona según el reloj al que da cuerda todos los días la propia Carrasco. No se mueve ni una hoja sin que ella lo sepa y hasta ha conseguido que el PSOE de la Diputación esté fracturado en varios bandos irreconciliables.

El único frente abierto en la Diputación es el de la subida de la tasa de recogida de basuras para las empresas y comercios. Un auténtico abuso por culpa de una mala gestión en los años anteriores, en los que no se pasaron al cobro la citada cuota y ahora se quiere cobrar y con subida. Un absoluto desacierto, sobre todo en momentos de crisis en los que los pequeños empresarios y comerciantes en general lo están pasando muy mal. Claro, que a su favor, Carrasco puede apuntarse un último éxito político: el traspaso de competencias asistenciales del psiquiátrico Santa Isabel a la Junta, con lo que la Diputación se ahorrará cerca de un millón de euros al año. Una vieja reivindicación que ahora se hace realidad, en pleno prólogo al congreso provincial del PP. Un regalo navideño de la Junta.

La gran sombra política de Carrasco es la gestión del PP en el Ayuntamiento de la capital, gobernado por la alianza socialeonesista de Francisco Fernández, su más íntimo rival/enemigo político.

Pero, hoy por hoy, la batalla municipal la gana el PSOE. El PP ha cometido demasiados errores políticos en el Ayuntamiento y va a ser muy difícil corregirlos en esta legislatura. Es la gran asignatura pendiente de Carrasco.