Pilar del Olmo - Tribuna Abierta

#LaMejorValladolidPosible

«Es esencial aumentar la confianza de la sociedad en sus instituciones, y para eso hay que alentar un cambio cultural: de pertenecer a participar»

Pilar del Olmo
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Una ciudad no está hecha de piedra, ladrillo, hormigón, adoquines y asfalto. No es un conjunto de calles y plazas, de edificios e instalaciones. Una ciudad es, ante todo, la suma de las personas que la habitan, con sus valores, sus deseos y capacidades. Es un proyecto común de convivencia orientado al futuro.

Estoy convencida de que las ciudades tienen alma. Y de que Valladolid, en particular, tiene un alma grande, solidaria y noble. Porque así es su tejido social. Porque así es su cultura, su forma de ser y de relacionarse. Cada uno de los que vivimos aquí formamos parte de esa realidad. Porque Valladolid es un punto de referencia en nuestras vidas. Porque es nuestra casa.

Por eso es tan importante que ningún colectivo, familia o persona se sienta convidado de piedra en esa casa común que todos deseamos que prospere. De cada uno de nosotros, sin excepción, depende hacer realidad una Valladolid más amable, más cómoda, más habitable y más sana. Una ciudad más dialogante y abierta, con más bienestar y calidad de vida en cada uno de sus barrios. Una Valladolid cuyos vecinos tengan un proyecto común, una ciudad con más empleo, más ilusión… y menos burocracia e impuestos.

El próximo 26 de mayo vamos a tomar, entre todos, una decisión muy importante para que esa Valladolid mejor sea posible. Y hay dos requisitos que debemos plantear para lograrlo.

El primero es que, ese último domingo de mayo, votemos todos desde la esperanza. No desde la resignación. No desde la incertidumbre o el enfado. Que votemos en positivo, con ánimo de construir. Con ganas de contribuir a un futuro que merece la pena.

El segundo requisito es que, en los meses previos a esa cita con las urnas, la sociedad de Valladolid se mueva. Participe. Sea protagonista en la elaboración del proyecto que ha de ponerse en marcha tras la formación del nuevo consistorio.

La democracia no sólo consiste en elegir entre unos u otros proyectos políticos. Consiste, como paso previo, en tener voz en su elaboración. Si el Ayuntamiento que salga de las urnas debe gobernar para todos, también debe contar, desde el principio, con todos. Aprender de la inteligencia colectiva. Integrar cuantas aportaciones sumen.

En cualquiera de los niveles de gobierno -europeo, nacional, autonómico, local- el futuro pasa por una democracia más participativa, con más presencia de los ciudadanos en el día a día de las decisiones que se adoptan. Este criterio tiene su máxima expresión en un gobierno municipal.

Hace falta reforzar el diálogo entre políticos y sociedad civil, aumentar la transparencia y abrir espacios compartidos entre ambos. Es necesario que, desde la política, cedamos áreas de poder a la iniciativa ciudadana. Hacen falta vías para que la voz de los vecinos de Valladolid sea escuchada, para que puedan expresar sus necesidades y sugerir las medidas que desean.

Es esencial aumentar la confianza de la sociedad en sus instituciones, y para eso hay que alentar un cambio cultural: de pertenecer a participar. Cada uno de los vecinos tenemos que asumir el reto democrático de compartir decisiones. Sentir lo público como algo cotidiano y propio. Y para eso es preciso crear cultura participativa.

Hace falta que toda la ciudadanía se implique en configurar un proyecto compartido de estabilidad y progreso para los próximos años. Por eso hoy pongo en marcha esta convocatoria pública, este llamamiento a toda la ciudadanía.

Quiero basar mi proyecto en las necesidades y deseos de los vallisoletanos. Quiero recibir vuestras opiniones, conocer vuestras aspiraciones, los cambios que os gustaría impulsar para hacer realidad una Valladolid mejor.

Me importa la opinión de todos. De las mujeres, que vamos a seguir ganando visibilidad, liderazgo y presencia en la vida política. De los jóvenes, con esa maravillosa capacidad y visión que les permite vivir ya en el futuro. De las personas mayores, que tantos cambios han vivido y que tanto tienen que aportar. De personas de cualquier ideología que tengan propuestas constructivas. De mujeres y hombres de toda etnia, procedencia o condición, porque la identidad de Valladolid la creamos, día a día, entre todos.

Me interesan vuestras opiniones y propuestas sobre todos los temas. Sobre los grandes objetivos y sobre los problemas cotidianos. Sobre cómo mejorar el crecimiento y el empleo y sobre las políticas sociales con las que no dejar a nadie atrás. Propuestas en materia de vivienda, de movilidad, de infraestructuras, de sostenibilidad, de transición energética y digital… Medidas para introducir en el Ayuntamiento una gestión más eficiente y para dinamizar el diálogo social y civil. Las vías que hemos dispuesto para ello ya están disponibles: @PilardelOlmo en Twitter; @PilardelOlmoVLL en Instagram y la página Facebook.com/PilardelOlmoVLL. En la medida de lo posible, todas las propuestas recibidas serán contestadas.

Mi propósito es generar un gran proyecto de ciudad del que Valladolid, en estos momentos, carece. Un proyecto que podamos votar con ilusión el 26 de mayo. Y que marque, en los próximos años, un camino de transformación a mejor. Os animo, desde hoy, a participar. A que seáis parte activa de un movimiento social que Valladolid necesita. Para querernos más a nosotros mismos y también para que, desde fuera, se nos quiera más. Es el momento de ponerlo en marcha. Es el momento de construir #LaMejorValladolidPosible.

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