El neurólogo zamorano Juan José Ruiz, en su despacho
El neurólogo zamorano Juan José Ruiz, en su despacho - M. ÁLVAREZ

Juan José Ruiz Ezquerro: «Detrás de cada persona enferma hay un cuidador afectado»

Este zamorano, premio sociedad española de neurología, destaca que la longevidad va unida a las patologías neurológicas

ALBERTO FERRERAS
ZAMORAActualizado:

Con más de 35 años de trayectoria como médico especialista, el jefe del servicio de Neurología del Complejo Asistencial de Zamora, Juan José Ruiz Ezquerro, ha recibido el premio SEN Historia de la Neurología que entrega la Sociedad Española de Neurología.

¿Qué relación tienen Neurología e Historia, disciplinas que parecen en principio alejadas entre sí, sobre todo porque la Neurología se asocia a los avances médicos?

No están reñidos aunque aparentemente sean tan dispares. Para llegar a donde estamos hemos tenido que pasar por otros periodos. Además, hay que conocer nuestro pasado para proyectar nuestro futuro. La Neurología se relaciona con aspectos novedosos pero también es una especialidad con una rica historia, como toda la medicina. Yo he podido conjugar lo que para mí es una devoción, la Neurología, con lo que es una pasión, la Historia. El trabajo en la SEN me lo ha permitido hacer. Nuestra Sociedad mantiene un grupo de historia y apoya el desarrollo de las humanidades en un momento en el que están un poco olvidadas y relegadas. Eso también ocurren en otras sociedades de neurología como la norteamericana.

¿Cree que la Historia debería introducirse también en otras sociedades médicas y científicas?

Sí, estoy firmemente convencido de que todas las sociedades deberían dedicar una parte, aunque fuera pequeña, de los programas de sus reuniones a la historia y las humanidades en general. Eso convierte en algo muy atractivo las reuniones.

La arqueología es otra de sus pasiones...

Sí, de ahí nació mi pasión por el arte y la historia. Durante el Bachillerato y en los primeros años de carrera trabajé como dibujante y fotógrafo de excavaciones arqueológicas para pagarme la carrera.

¿Qué trabajos destacaría de los numerosos que ha realizado sobre historia y neurología?

El más reciente ha sido un capítulo en el que analicé los logros de la neurología mundial desde 1950, cuando comenzó a desarrollarse la especialidad, hasta la época actual. Es un trabajo muy exhaustivo que llega después de otros que hemos llevado a cabo, como uno de la historia de la esclerosis múltiple y otros sobre el Parkinson o sobre la enfermedad de Alzheimer.

¿Es en este siglo XXI cuando se han hecho los mayores avances de la neurología, o también hay logros reseñables en la segunda mitad del XX?

Los mayores avances para el diagnóstico se hicieron a finales del siglo pasado con el advenimiento de la resonancia magnética antes del escáner o del TAC. En este siglo también, con el desarrollo de la genética y de la biología molecular aplicada a la neurología. El desarrollo terapéutico se empezó en los años sesenta para enfermedades como el parkinson, en los ochenta para el alzheimer o a partir del 93 para la esclerosis múltiple. Evidentemente en los últimos años ha habido muchos más avances, pero lo que son aspectos puramente clínicos no han cambiado y en eso debemos reconocer la labor de los clásicos e incluso envidiarla porque eran mucho mejores clínicos que nosotros.

¿Las enfermedades neurológicas están en aumento en nuestra sociedad actual?

Algunas puede ser, pero otras son producto de que la esperanza de vida ha aumentado y da tiempo a desarrollarlas. Lo que sí están es muy de moda porque tienen unas repercusiones personales, familiares y sociales importantísimas.

¿Los avances, además de en la farmacología, deben llegar desde los servicios sociales?

Es importante avanzar en ambos aspectos. Probablemente en los sociales se ha avanzado un poco menos que en los clínicos. Es evidente que nuestra sociedad tiende a la longevidad y a la cronificación de enfermedades y se necesitan recursos sociales dirigidos al enfermo y a su entorno, a sus cuidadores.

¿Existen ahora más posibilidades de retrasar el progreso de este tipo de enfermedades neurológicas que no tienen cura?

Sí. No tenemos un tratamiento curativo para ninguna de ellas pero evidentemente hemos mejorado en el tratamiento de los enfermos, retrasando la aparición de complicaciones y de otras enfermedades y mejorando su calidad, lo que a su vez hace que mejore también la calidad de vida de los cuidadores. Insisto en eso porque a nosotros nos preocupa mucho ese aspecto, porque detrás de cada enfermo con una enfermedad neurológica hay un cuidador, cuando no toda una familia, que está también afectada.

¿Al igual que es bueno para la salud el ejercicio físico, para las enfermedades neurológicas es bueno el ejercicio mental?

Sí, y no sólo el ejercicio mental o de memoria, también el ejercicio físico es importante. Los hábitos de vida, también alimentarios, tienen una repercusión importantísima en las enfermedades neurológicas. Si controlamos la hipertensión, por ejemplo, disminuye el número de ictus y de enfermedades de Alzheimer. Si hacemos una dieta sana comiendo fruta y pescado hay estudios que demuestran que así se disminuye el riesgo de la enfermedad de Alzheimer y de las cerebrovasculares.

¿Cómo está la investigación neurológica en España?

La investigación clínica es buena y la básica también, aunque en esta pasan muchos años hasta que sus logros tienen una aplicación en la práctica. Tal vez sí podemos quejarnos del apoyo que esa investigación tiene, ya que mucha de ella se está haciendo a costa de grandes esfuerzos de los propios investigadores. Tienen el apoyo de las instituciones, pero sería deseable mucho más.

¿En tratamientos España está entre los países punteros?

Ahora mismo hay una globalización en los tratamientos en los países del entorno. Se comparten resultados de investigaciones y tratamientos. En ese sentido, no hay ningún enfermo en este país que no pueda hacer el mismo tratamiento que haría si viviese en otro país del mismo entorno. Ahora mismo aquí se utilizan los mismos tratamientos y protocolos que en Alemania, Inglaterra o Estados Unidos.