El acusado, esta mañana a su llegada a la Audiencia Provincial de León
El acusado, esta mañana a su llegada a la Audiencia Provincial de León - ICAL
Tribunales

El joven que mató a una anciana para robarla en El Burgo Ranero (León) pide perdón a la familia

Apunta que mezcló antidepresivos, drogas y alcohol y que tiene «lagunas» sobre la muerte a golpes de la víctima y el posterior incendio de la casa para intentar borar pruebas

LeónActualizado:

El acusado de matar a golpes a una anciana de 90 años en su domicilio de El Burgo Ranero (León) al que entró a robar en la madrugada del 9 de noviembre de 2014 se ha declarado culpable del delito y pedido disculpas a la familia de la víctima durante su declaración en la Audiencia Provincial, donde ha comenzado hoy el juicio por el asesinato de María Ascensión Prado.

El joven, Alejandro M., que en el momento de los hechos tenía 20 años, se ha remitido a sus declaraciones anteriores y ha asegurado que tiene «lagunas» sobre lo que ocurrió en la vivienda de la víctima, que ardió después del asesinato y de cuyo incendio también se le acusa, además de por un robo con violencia en grado de tentativa, informa Ical.

A preguntas del fiscal y del letrado de la acusación particular y de su abogada defensora ha señalado que la noche en la que ocurrieron los hechos mezcló «por primera vez» los antidepresivos que tomaba tras un amago de suicidio que protagonizó meses antes con alcohol y drogas, entre las que citó la marihuana y la cocaína.

«No tenía intención de hacer daño a doña María», ha manifestado antes de reconocer sentirse «nervioso al recordarlo todo» e insistió en que no se acuerda de si provocó el incendio de la casa, que se habría iniciado en la cama donde yacía la víctima, para intentar borrar posibles pruebas de lo ocurrido.

La fallecida presentaba varios golpes en la cabeza, que le habría propinado con un objeto que en principio declaró que era de madera pero luego dijo que podría tratarse de una linterna que apareció en el lugar. Para acceder a la vivienda, el acusado tuvo que saltar dos muros, uno de bloques y otro de ladrillos y rompió una ventana de la casa para poder entrar.

Alejandro M. recalcó que no recuerda con qué la golpeó y si quemó la cama -supuesto punto de origen del fuego- o si abrió las llaves del gas, que un familiar de la víctima encontró abiertas al llegar al domicilio. La hermana del acusado fue la que horas después del suceso llamó a la Guardia Civil para que acudiera a su casa, donde acompañado de su madre, confesó haber matado a María y fue detenido.

En la sesión celebrada esta mañana en la Audiencia Provincial de León prestaron testimonio varios guardias civiles, entre ellos, uno que vio a madre e hijo «nerviosos y abrazados» justo antes de la confesión y otros que inspeccionaron el inmueble donde se produjo el asesinato. Mañana declararán varios peritos.

La defensa planteará que se le aplique una eximente por el consumo de drogas mientras que la acusación particular prevé mantener su petición de 20 años de cárcel por el asesinato y tres más por el incendio y el supuesto intento de robo. La Fiscalía podría rebajar algo esa petición.