El exvicepresidente de la Junta Jesús Merino, en una imagen de archivo
El exvicepresidente de la Junta Jesús Merino, en una imagen de archivo - A. T.
Tribunales

Jesús Merino, exvicepresidente de la Junta, condenado a tres años y siete meses por el caso Gürtel

Por delitos de blanqueo y falsedad continuada al haber cobrado comisiones del grupo liderado por Correa

ValladolidActualizado:

El exdiputado del PP por Segovia y exvicepresidente de la Junta Jesús Merino ha sido condenado por la Audiencia Nacional a tres años y siete meses de prisión por los delitos de blanqueo y falsedad continuada al haber cobrado comisiones las empresas del grupo liderado por Francisco Correa por haber intermediado a su favor en la adjudicación de contratos públicos en Castilla y León.

Además, el tribunal ha condenado a Merino Merino a una pena de multa de cinco meses con una cuota diaria de 200 euros por un delito de cohecho.

Merino se enfrentaba a una pena de tres años y nueve meses de prisión solicitados por el fiscal, que considera que podrían podría haber cobrado 317.810 euros de la presunta red de Correa por beneficiar a empresas como Constructora Hispánica, Teconsa y Sufi (filial de Sacyr) en la adjudicación de contratos públicos en la Comunidad.

El exdiptuado, que dejó su escaño en el momento de su imputación, negó en su día haber recibido dinero alguno de la trama «Gürtel» en contra de lo que dijo Correa en su declaración en este juicio el pasado mes de octubre. Entonces, el supuesto cabecilla de la red dijo que las siglas J.M., que figuraban en su contabilidad B, correspondían a Merino.

Sin embargo, indicó que nunca intercedió a favor las empresas de Correa y que en 1999, año en que abandonó Castilla y León, dejó de tener influencia alguna en los responsables del PP de la Comunidad, que para entonces habían cambiado, por lo que no conocía ya a muchos de los consejeros y directores.

El que fuera diputado, consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León y vicepresidente de la misma hasta 1999, le abrió las puertas a Correa en esa comunidad autónoma, según sostiene el Ministerio público, al tiempo que buscaba un «enriquecimiento ilícito».

Según el escrito de la Fiscalía Anticorrupción, ahora confirmado por la Audiencia Nacional, Correa habría usado la influencia que tenía Jesús Merino «sobre distintos cargos públicos de la formación política (el PP) en Castilla y León para obtener adjudicaciones públicas a favor de empresas de confianza de Correa», a cambio de comisiones que se repartían en «efectivo» o «en forma de viajes y servicios turísticos enmascarados con facturas ficticias».

La Fiscalía sostuvo que Correa, Bárcenas y Merino usaron la sociedad Spineker 2000 para facturar las mordidas de las adjudicaciones, que en el caso de Merino habrían alcanzado los 317.810 euros. Para enmascarar estos ingresos emitían «facturas falaces por servicios inexistentes cuyos importes se distribuían entre sus verdaderos beneficiarios en efectivo y de modo opaco a la Hacienda Pública».