La Guardia Civil trabaja en la parte posterior de la vivienda de Salas de los Infantes en la que ocurrió el crimen
La Guardia Civil trabaja en la parte posterior de la vivienda de Salas de los Infantes en la que ocurrió el crimen - EFE

Investigan si la mujer apuñalada por su pareja también fue arrojada por la ventana

El presunto agresor, de 39 años y búlgaro, se entregó en el cuartel de la Guardia Civil

BURGOSActualizado:

Mónica. Es el nombre de la mujer de 28 años que el lunes se sumó a la negra listas de víctimas de la violencia de género. Falleció en la localidad burgalesa de Salas de los Infantes tras ser agredida con un arma blanca y varias puñaladas por su pareja estable. Ocurrió en la vivienda familiar en la que en la que en ese momento no residían desde un incendio sufrido el pasado 28 de junio. Un fuego que, según fuentes de la investigación, fue intencionado, aunque no se relacionó con ningún problema familiar en la vivienda. Fue el presunto agresor, de 39 años y también de origen búlgaro, quien dio a conocer los hechos. Él mismo se entregó en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad poco después de las 10 de la mañana, justo después de cometer el crimen y se confesó autor de la muerte de su pareja. Los agentes comprobaron el luctuoso relato y en el lugar los servicios sanitarios únicamente pudieron confirmar el fallecimiento de la joven. Mientras, él era detenido y está previsto que hoy pase a disposición judicial.

Toda la trágica secuencia se desarrolló en unos pocos minutos, por lo que aún no se ha determinado si la mujer, que fue agredida en el interior de la vivienda -situada en la calle Jesús Aparicio-, pero cuyo cuerpo fue hallado en la calle, fue arrojada por la ventana por su pareja, cayó sola o se precipitó intentando saltar para salvar su vida. También es otra incógnita por qué Mónica volvió ayer a la vivienda, dado que desde el incendio del inmueble la casa estaba «precintada y cerrada» y ella se encontraba en la localidad soriana de San Leonardo de Yagüe junto a sus dos hijas, menores de edad. Deja huérfanas a dos chicas de 13 y 14 años, que en el momento de la tragedia no se encontraban en el domicilio.

No era la primera vez que la pareja se veía envuelta en una situación de violencia machista. Aunque la anterior ocasión fue en 2011 y no se tradujo en ninguna resolución judicial. Según informaron desde el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL), entonces la mujer denunció ante la Guardia Civil a su pareja por unas lesiones tras una discusión, pero posteriormente manifestó también ante la Benemérita que no quería continuar con la denuncia. Una declaración que ratificó en el Juzgado, donde concretó que se había producido un golpe accidentalmente. El hombre, que fue detenido y puesto a disposición judicial, pero quedó en libertad y el procedimiento se archivó de acuerdo con el criterio del fiscal.

Ya entonces, Mónica A. y su pareja residía en Salas de los Infantes. El subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, se refirió ayer a lo ocurrido en 2011 como «un conato de violencia de género». Desde entonces, la pareja no había protagonizado incidente alguno ni se han producido denuncias. De hecho, el De la Fuente destacó que la pareja, originaria de Bulgaria, estaba integrada en la comunidad. Ambos tenían trabajo y aparentemente no presentaban problemas. Ella trabajaba en un supermercado y llegó a ser suplente en la candidatura del Partido Popular a las elecciones municipales del pasado mes de mayo en Salas de los Infantes. El presunto agresor ha trabajado en varias ocasiones para el Ayuntamiento, como en las últimas semanas.

Aparente normalidad

La aparente normalidad de la vida de esta familia fue lo que evitó que se dispararan las alarmas. Fuentes de la investigación señalan que entre sus prioridades están las de determinar si pudo haber más episodios de violencia en los últimos años y revisar la investigación del incendio de la vivienda por si guarda relación con la agresión de ayer. El caso se había archivado al no hallarse responsabilidad delictiva alguna en el fuego, que se desencadenó cuando la casa no estaba habitada.

El Juzgado de Primera Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Salas de los Infantes ha abierto unas diligencias previas y ha declarado secreto el procedimiento.

«Ha vuelto a ocurrir algo intolerable a lo que no debemos acostumbrarnos», lamentó el subdelegado del Gobierno en Burgos. Las nueve subdelegaciones han convocado concentraciones para hoy y volverán a colocar los lazos morados sobre fondo blanco que retiraron hace tan solo unos días como símbolo de condena a la violencia machista.

Luto y condena

También el Ayuntamiento de Salas de los Infantes ha decretado tres días de luto por el fallecimiento de su vecina y colocado las banderas ondeando a media asta en señal de duelo. El lunes mismo convocó con toda premura una concentración de repulsa a las puertas de la Casa Consistorial en la que se reunieron cientos de personas, según informa Ical. El alcalde de la localidad, Francisco Azúa, destacó a Ep que la víctima estaba «muy integrada» en la vida cultural de la localidad, donde residía desde hace 15 años. Colaborara cada año con la parroquia en la organización del festival «Cultura entre Naciones» y fue suplente en la lista que él encabezó en las pasadas elecciones.

Las muestras de condena, repulsa y condolencias a la familia llegaron desde el ámbito institucional y político. La Junta de Castilla y León insistió en la importancia de que la violencia machista «no sea silenciada» y «el necesario compromiso de la sociedad» contra esta «lacra». Desde las Cortes, su presidente, Luis Fuente, condenó lo ocurrido y partidos políticos como PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos o Vox expresaron su rechazo.