Información, la mejor arma contra las drogas
F. HERAS El alcalde de Valladalid y la concejala de Bienestar Social escuchan las explicaciones del comisario

Información, la mejor arma contra las drogas

SAMUEL SAN JOSÉ
VALLADOLID Actualizado:

«El consumo de drogas es un problema con el que lamentablemente hay que aprender a convivir». Estas palabras de Javier de la Riva, alcalde de Valladolid, son la radiografía perfecta de un fenómeno que en los últimos años ha ido desdibujando cualquier asociación del consumo de estas sustancias nocivas con clases sociales, rangos de edad, sexo o raza determinadas. Todo el mundo puede convertirse en adicto.

La exposición «Hablemos de drogas», organizada por la Obra Social de La Caixa, pretende acercar toda la información posible sobre las drogas con una triple intención, según explica el profesor de la Universidad Pompeu y comisario de la exposición, Rafael Maldonado. «Queremos aportar nuestro granito de arena a la prevención, explicando a jóvenes y adolescentes los efectos que las drogas pueden tener en su organismo y su conducta. También queremos apoyar a las familias en las que alguno de sus miembros atraviesa por una situación de adicción, y por último, aportar a los educadores herramientas que les ayude en su labor educativa». Una de las medidas puesta en marcha es el número de teléfono gratuito de información para jóvenes y atención a familias (900 22 22 29).

No hay diferencia

Maldonado subraya que no hay diferencia entre drogas legales-alcohol y tabaco- y el resto, «meramente administrativa». «Todas son sustancias que pueden causar una enfermedad muy grave, la adicción», apunta.

Además el consumo de drogas tiene graves consecuencias económicas y sanitarias, además de los efectos en la vida afectiva y social del drogodependiente. En las estadísticas figuran que uno de cada cuatro accidentes laborales vienen precedidos de la ingesta de alcohol u otras sustancias. Asimismo recogen que una de cada tres mujeres víctimas de violencia de género señalan el consumo de alcohol u otras sustancias como factor determinante del maltrato. Por otra parte, las pérdidas económicas en 2009 por baja productividad derivaba del consumo de drogas se cifraron en 2.400 millones de euros.

Como muestra una de las pantallas interactivas que se pueden ver en la exposición, el consumo de drogas es como una «ruleta rusa», en la que siempre el jugador acaba recibiendo una bala. «Ofrecemos información objetiva y científicamente comprobada, huyendo de los moralismos», argumenta Maldonado. «No vamos a decir a la gente que las drogas son malas, solo les damos más perspectiva y herramientas para que a la salida los visitantes puedan tomar una decisión personal y libre».

De este modo, mediante proyecciones, equipos interactivos y recreaciones, la exposición da a conocer los efectos en el organismo que ejercen cada una de las distintas sustancias. Por ejemplo, en un coche virtual demuestra la pérdida de reflejos en la conducción bajo los efectos del alcohol y la marihuana, o como sustancias como el LSD alteran la percepción y el comportamiento. La muestra se cierra con unos test interactivos donde el visitante puede poner a prueba sus conocimientos sobre lo visto.