Economía&Empresas

Industria farmacéutica: una píldora económica

El sector del medicamento crece en Castilla y León y cuenta ya con más de una veintena de empresas

ValladolidActualizado:

Es muy probable que se haga complicado no pensar en cualquier día o semana en que no ingiramos un ibuprofeno, un paracetamol o que muchos no tengan que utilizar el inhalador debido al asma que puede producir el polen de las plantas o el polvo de la casa. Todos esos productos, analgésicos o medicamentos los crea la industria farmacéutica y en Castilla y León, de un tiempo a esta parte, ha cobrado mucha importancia con la implantación de varias fábricas de las compañías más importantes del sector.

Según datos de la consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, desde el año 2011 hasta el 2014 (última cifra conocida) la cantidad de plantas de fabricación de productos farmacéuticos ha aumentado de 17 a 22, aunque bien es cierto que la cifra de negocio respecto a la totalidad del país ha disminuido desde el primer hasta el último año. Entre 2011 y 2013, el valor de la producción ascendió hasta casi un millón de euros para que al año siguiente la cifra de negocio se redujese hasta la mitad, pasando a algo menos de 500.000 euros.

GlaxoSmithKline

A pesar de ese descenso en la cifra, las grandes firmas dedicadas a la creación de medicamentos siguen apostando por Castilla y León para emplazar nuevas sedes o invertir en las que ya están establecidas en la Comunidad. Es el caso de la empresa GlaxoSmithKline, más conocida como GSK. Se trata de una compañía con 150 años de historia en innovación sanitaria y crecimiento mundial, operando en 150 países, proporcionando empleo a casi 100.000 personas en todo el globo terráqueo.

El grupo Gadea creará 100 nuevos puestos de trabajo

Uno de sus centros de producción se encuentra en la localidad burgalesa de Aranda de Duero. Según informes de la firma, esta planta se encuentra entre las cinco fábricas de suministro global más estratégicas de las 84 que GSK tiene en el mundo. Con un total de 459 empleados, la producción de esta fábrica en 2014 fue de 164 millones de unidades fabricadas, de las que la totalidad de ellas fueron exportadas a zonas geográficas de Europa, África, Oriente Medio, Asia Pacífico y América.

Según fuentes de la compañía, para este año 2016 se invertirán en la planta 13 millones de euros, los que, en palabras del presidente de la empresa, Ismael de los Mozos, «harán posible el aumento de la capacidad de envasado de comprimidos en botes fortaleciendo el papel estratégico de la planta de Aranda como centro de fabricación de nuevos productos». Una noticia que llega justo cuando GSK celebra sus 35 años desde que comenzó a producir Ventolín y que en la actualidad produce alrededor del 60 por ciento de inhaladores de todo el mundo.

Pero no solo de inhaladores viven en Aranda. Además del Ventolín, fabrican comprimidos para combatir enfermedades como el VIH, el Parkinson, el cáncer o el herpes, entre otros.

Más laboratorios

Otra de las grandes compañías farmacéuticas aposentadas en la Comunidad es Ontex Peninsular, que forma parte del Grupo Ontex, una empresa internacional especializada en la fabricación de soluciones higiénicas para bebés, mujeres y adultos. La firma cuenta en Castilla y León con una planta de fabricación de 36.000 metros cuadrados desde la que distribuyen para España y Portugal y que está ubicada en Valverde del Majano, Segovia.

Según el director de la sede, Rémi Bonel, Ontex está a punto de realizar una inversión de dos millones de euros para adquirir dos máquinas nuevas para el envasado de pañales de bebés: «Con estas nuevas máquinas, además de aumentar la producción, podremos reducir significativamente el número de pañales por bolsa, lo que nos permitirá adaptarnos a las cambiantes necesidades del mercado, que en la actualidad demanda bolsas con menos cantidad de pañales para reducir el gasto en la cesta de la compra».

La cifra de negocio en 2014 no llegó a los 500.000 euros

Con 335 empleados en su haber, Ontex Peninsular facturó en el año 2014 más de 100 millones de euros, según datos oficiales. Facturación que les permite invertir en el departamento de producción, «ya que continuamente se realizan inversiones en maquinaria para adaptar nuestros productos al mercado. De hecho, contamos con una potente infraestructura de I+D que nos permite afrontar estos retos con tecnología propia adaptada a nuestros productos».

Gadea Grupo Farmacéutico, perteneciente a la marca americana Albany Molecular Reasearch Inc. (AMRI) es otra de las firmas que tiene sede en Castilla y León, concretamente en tres provincias: en la localidad vallisoletana de Boecillo, León y San Cristóbal de Entreviñas, en Zamora.

La empresa, dedicada a producir y comercializar principios activos farmacéuticos, la parte terapéuticamente activa de los medicamentos y que obtiene el 90 por ciento de su facturación de las exportaciones a más de 70 países en el mundo, se encuentra actualmente en una situación de crecimiento y expansión.

Recientemente, Gadea-AMRI ha adquirido el edificio del antiguo CEEI en Boecillo donde ubicará su nuevo centro de I+D y en el que, según fuentes de la empresa, a los 315 trabajadores que operan en Castilla y León se sumarán a corto plazo 30 empleados y cuando se establezca definitivamente, en unos dos años, se llegará a la cifra de 100 puestos de trabajo nuevos.

Por último, la compañía Indusen, emplazada en Burgos, ahora se dedica prácticamente a productos de dietética, aunque según indica el gerente de la firma, Ignacio Sáiz, «estamos pendientes de la comercialización de un nuevo medicamento».

Como tantas otras empresas, Indusen sobrevivió a la crisis económica «gracias a la exportación, sobre todo a países de la Unión Europea» y actualmente facturan unos 4 millones y medio al año con una plantilla de 35 trabajadores contando fijos como contratados por empresas de trabajo temporal, aunque Sáiz admite que quieren «seguir creciendo y hacer más contratos fijos».