Vídeo: ¡La demolición del Acueducto de Segovia! / Acueducto de Segovia - A. TANARRO

Indignación con la propuesta que pide demoler el Acueducto

Los ciudadanos no entienden la iniciativa e incluso piden declarar «persona non grata» en Segovia a su impulsor

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Indignación. Es la palabra con la que se puede resumir el sentir, sobre todo entre los segovianos, tras conocer la propuesta lanzada a través de Internet para recoger firmas con el objetivo de reclamar al Gobierno la demolición del Acueducto por considerarlo un símbolo de «opresión» por parte de los romanos.

Todo tipo de comentarios en contra ha recibido la iniciativa lanzada por el economista y colaborador en varios programas de televisión Jesús Arroyo a través de la plataforma change.org para recoger firmas. Declararle «persona no grata» en la ciudad es una de las propuestas incluidas en los comentarios a la noticia, en la que el autor de la propuesta no sale muy bien parado.

También hay quien intenta ver la ironía en la propuesta, que poco más de 24 horas, ya había recopilado un centenar de apoyos. Entienden que pretender la demolición del Acueducto es una forma de evidenciar el «sin sentido» de otras propuestas con las que se intentan «tapar» hechos históricos.

Pero lo cierto es que la mayor parte de los comentarios tienen claro su posición contraria a semejante iniciativa, que supondría acabar con un bien Patrimonio de la Humanidad con 2.000 años de historia.

«Pedimos que el Gobierno, sin precipitaciones pero ya sin más demoras, derribe el mayor símbolo de la represión en España: el Acueducto de Segovia; y evitar así que se sigan realizando allí homenajes y celebraciones a los opresores romanos», reza la propuesta, cuyo impulsor también está dando a conocer su iniciativa a través de otras redes sociales para sumar más apoyos.

Entre los argumentos incluye que considera «lamentable» que en España «siga habiendo» un «símbolo de la mayor represión que ha existido en nuestra Historia» y aboga por construir con sus piedras un «centro por la memoria y contra la explotación laboral».