ICAL  Los retenes de bomberos intentan sofocar las llamas en la pedanía leonesa de Yeres, próxima al paraje natural, declarado  Patrimonio de la Humanidad, de Las Médulas

Un incendio pone en jaque a Las Médulas tras arrasar más de 1.500 hectáreas

El despliegue de un retén y varios medios aéreos impidió que el fuego, que estuvo a cuatro kilómetros, llegase al paraje natural, declarado Patrimonio de la Humanidad

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ABC

LEÓN. El incendio declarado el pasado miércoles en la localidad leonesa de Pombriego ha arrasado ya más de 1.500 hectáreas de matorral y monte bajo, según informó ayer la Junta de Castilla y León, y está a un puñado de kilómetros del parque arqueológico de Las Médulas, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco. No obstante, se confía en que el fuego quede controlado hoy -si acompañan las condiciones meteorológicas- antes de que toque el espacio protegido. Ayer continuaban activos tres frentes en las zonas de Ferradillo, en el término municipal de Ponferrada; Castroquilame, en el término de Puente de Domingo Flórez, y Voces, dentro del municipio de Borrenes.

La Junta, que mantiene el nivel 2 de alerta, explicó que no corre peligro ningún núcleo habitado, si bien la difícil orografía está dificultando seriamente las labores de extinción. En la zona trabajan once unidades aéreas, además de la dotación terrestre en la que participan unas doscientas personas. En referencia al origen el incendio, un vecino de Voces declaró a Efe que las llamas «vienen todos los años del mismo sitio, de los montes de Pombriego», y se lamentó por comprobar que los servicios de extinción no habían logrado controlar en dos jornadas de trabajo un fuego declarado «en una zona de monte bajo». El alcalde de Benuza, Rafael Blanco, considera que la localidad de Pombriego, adscrita a ese Ayuntamiento, es ya «zona catastrófica», dado que ha perdido «el pulmón que tenía» en un suceso que ha ocasionado «cuantiosos daños económicos».

Fin de semana de alto riesgo

El director de la Agencia de Protección Civil de Castilla y León, Luis Aznar, ha pedido «que se extremen las medidas de precaución», en especial «de cara a este fin de semana, cuando se esperan elevadas temperaturas». La hipótesis que baraja la Junta como posible origen del incendio es una quema de rastrojos incontrolada.

Hasta el lugar del suceso se trasladaron a lo largo del día diversas autoridades de la región y alcaldes de la zona, entre ellos el consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo. Los dos destacaron la labor de coordinación y colaboración de las administraciones que contribuyeron a frenar el avance de las llamas.

Así, Alejo insistió en el esfuerzo realizado por la compañía de las Fuerzas Armadas en las labores de auxilio en el incendio y justificó su movilización en que «los Ejércitos de España tienen que estar al servicio de los ciudadanos españoles y lo hacen con estas tareas de protección civil». Miguel Alejo, quien interrumpió sus vacaciones veraniegas para supervisar sobre el terreno el dispositivo que el Gobierno central ha trasladado a La Cabrera para colaborar con los medios de la Junta, explicó que «el Ministerio de Defensa es un departamento más del Gobierno y está previsto que el delegado del Gobierno pueda organizar el operativo que crea necesario en el momento que lo considere», por lo que mostró su disposición a emplear todos los medios a su alcance ante situaciones de emergencia como los incendios.

Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, quien no quiso hacer una valoración de la gravedad del siniestro hasta que no se apague por completo, valoró la labor de los servicios de extinción que, según dijo, están trabajando «intensamente», informa Ical.

Aunque en un primer momento se pensó que el fuego podría amenazar al conjunto de las Médulas, al final esta posibilidad se descartó, al igual que la de desalojar a los vecinos de algunos de los pueblos de los alrededores.