Una mujer participa en la procesion de la cofradía del Santo Entierro
Una mujer participa en la procesion de la cofradía del Santo Entierro - M.Álvarez

Igualdad cofrade en lista de espera

Gracias al Obispado, las mujeres de Zamora ya no están vetadas en ninguna cofradía

ZamoraActualizado:

La igualdad formal entre hombres y mujeres ya es una realidad en la Semana Santa de Zamora. Tras una década en la que algunas cofradías han hecho oídos sordos al decreto del Obispado para que todas las hermandades fueran mixtas, el prelado zamorano dio un ultimátum hace poco más de dos meses y advirtió públicamente que obligatoriamente todas las cofradías debían admitir mujeres antes del verano. La última en hacerlo ha sido la Cofradía del Silencio, que lo hizo el pasado 2 de julio. Aún así, la igualdad en algunos casos es sólo formal, ya que la real deberá esperar en algún caso al menos hasta el año 2030. Eso ocurre, por ejemplo, con la procesión de Jesús Yacente, conocida por el canto del Miserere de la noche del Jueves Santo, en la que los inscritos esperan actualmente una media de al menos doce años en lista de espera antes de poder desfilar con la hermandad.

El adiós formal a la discriminación de la mujer en una Semana Santa como la de Zamora, declarada de Interés Turístico Internacional y Bien de Interés Cultural, ha llegado por vía de la imposición y sin votación en el seno de la cofradía. En las últimas semanas, más o menos a regañadientes, también han modificado sus estatutos sin votación para admitir mujeres otras tres cofradías que hasta ahora tenían vetado el acceso a las féminas: Jesús en su tercera caída, la Buena Muerte y el Yacente.

Con ello se cierra un largo proceso iniciado en el año 2007, cuando el Obispado de Zamora estableció un estatuto marco que obligaba a todas las cofradías y asociaciones de fieles católicas a ser mixtas, tanto de hombres como de mujeres. Sin embargo, algunas de las más tradicionales de la Semana Santa se resistieron a esa modificación con el argumento de que las asambleas no habían aprobado el cambio de estatutos. Ese fue el caso, por ejemplo, de la última que ahora ha dado el paso, ya que el Silencio rechazó la igualdad hace nueve años, cuando eran más de 2.300 cofrades y sólo acudieron a votar 168, de los que 94 hermanos impidieron hacer la cofradía mixta y frente a 74 que querían permitir la entrada de mujeres.

Salvedades discutibles

Del mismo modo, ha habido cofradías que han sabido sortear el espíritu del estatuto marco de las cofradías que imponía desde el Obispado que todas las asociaciones de fieles fueran mixtas y pudieran estar integradas tanto por hombres como por mujeres. La cofradía de Jesús Nazareno, por ejemplo, formalmente es mixta pero a las mujeres no se les permite desfilar en la procesión que, teóricamente por el número de cofrades, es la más numerosa de la Semana Santa de la ciudad. Ello, pese a que la directiva ha admitido en los últimos años que el número de hermanos que desfila es muy reducido en comparación con el de inscritos. Aún así, en vez de optar por abrir la procesión a las mujeres, ha preferido aligerar la lista de espera y mantener el desfile de la Madrugada del Viernes Santo sólo de hombres. En contraste, el organismo que agrupa a todas las cofradías y hermandades de la Pasión sí ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos marcados por la igualdad de género y ello ha hecho posible que desde hace más de un año y medio la Junta Pro Semana Santa de Zamora cuente con una mujer al frente. La presidenta, Isabel García, admite que, en su caso, como mujer no ha tenido obstáculos para acceder a la presidencia.

En cualquier caso, lo que parece claro es que la directora de la película «Mi querida cofradía» puede encontrar en Zamora un buen argumento para la segunda parte de esta comedia española estrenada hace dos meses.