Herrera y Espinosa visitan a la familia del operario muerto en Ávila y piden «sentido común» para evitar incendios

El siniestro, que arrancó el pasado sábado, ya ha arrasado 700 hectáreas de monte y matorral en pleno corazón del Valle del Tiétar

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PATRICIA G. ROBLEDO

ÁVILA. El incendio declarado al mediodía del sábado en la localidad abulense de Casavieja (Ávila), que al cierre de este periódico seguía activo, ha arrasado 700 hectáreas de monte, principalmente pinar, en una de las zonas de mayor valor ecológico de la vertiente sur de la Sierra de Gredos. La solidaridad y espíritu colaborador de los vecinos, el esfuerzo de los medios de extinción de la Junta de Castilla y León y el Gobierno, la visita de los políticos a las zonas afectadas y el dolor por la muerte del joven operario sevillano marcaron ayer la segunda jornada de «infierno» en Casavieja.

Tanto la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, como el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, visitaron ayer a los familiares del joven operario sevillano fallecido ayer en el incendio. Herrera, visiblemente emocionado, realizó un llamamiento «a la responsabilidad y al sentido común» para evitar que se repitan sucesos. Horas más tarde, en el incendio de El Bierzo (León), Herrera calificó de «terrorismo natural» la actuación de los pirómanos e hizo un llamamiento para que «entre todos seamos capaces de seguir preservando nuestro futuro».

Respecto al joven muerto, recordó que «falleció tratando de combatir la plaga de todos los veranos», a la vez que manifestó que su «obligación» era intentar consolar a unos padres rotos a quienes han transmitido «el agradecimiento de toda la ciudadanía, plenamente conscientes del esfuerzo y sacrificio de los medios de extinción de incendios».

Al respecto, el presidente del Gobierno regional subrayó que «más de mil personas trabajan en la lucha contra los incendios», que «en ocasiones tiene como resultado la bárbara y triste pérdida de vidas humanas». Finalmente, destacó la colaboración entre todas las administraciones en la defensa del «patrimonio de todos» y en la necesidad de «combatir contra las individualidades que son capaces de cometer esta barbaridad».

Acompañado por la ministra de Agricultura, Elena Espinosa; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, y el consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, el presidente de la Junta presenció junto a la familia del fallecido la salida del coche fúnebre con los restos mortales del joven sevillano, rumbo a la localidad de Villaverde del Río, en Sevilla, donde fue enterrado a las 20 horas. Los familiares recibieron asistencia psicológica y médica durante su estancia en Ávila, ya que a esta trágica muerte se suma además el reciente fallecimiento de un primo del operario, hace 20 días, en un accidente.

Por su parte, Espinosa reiteró la llamada a la responsabilidad de todos los ciudadanos, «especialmente a la de aquellas personas que están causando problemas gravísimos de cara a un futuro, porque todo apunta a que la mayoría de los incendios son intencionados». «Los bosques que se están quemando tienen una difícil recuperación», añadió.

La ministra señaló que el Gobierno y la Comunidad Autónoma están actuando conjuntamente en este incendio de Casavieja, que es «uno de los más graves que hay ahora mismo». Asimismo, recordó las medidas de urgencia adoptadas por el Gobierno de la Nación mediante un Decreto Ley, porque «son medidas necesarias por seguridad dadas las altas temperaturas, el bajo grado de humedad y la sequía, factores que favorecen la propagación del fuego».

Información sobre los autores

Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, que acompañó a la ministra en la visita a los familiares del joven fallecido, realizó un llamamiento para que la gente aporte información sobre los autores de los incendios. Así, pidió a los ciudadanos «apoyo, ayuda e información para el desarrollo de las investigaciones sobre la autoría de los incendios», con el fin de «desenmascarar» a los que provocan los incendios. En este sentido, indicó a los ciudadanos que cualquier información que tengan sobre este aspecto se la transmitan a la Guardia Civil y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

«Se ha perdido la mayor riqueza»

Los vecinos de Casavieja y de las localidades cercanas de Mijares y Piedralaves se han sumado a las labores de extinción y apoyo a los medios que permanecen en la sierra, así como con los desalojados del camping y el campamento juvenil -los chavales permanecen en el centro polivalente por las altas temperaturas que se registran en el monte-.

El alcalde de la localidad, Rafael Ortega, mostró su dolor por la pérdida del monte, «la mayor riqueza de Casavieja», así como su «orgullo» por el comportamiento «maravilloso» y ejemplar de sus habitantes. Durante todo el incendio, más de 500 voluntarios han colaborado en las tareas de extinción, lo que representa la tercera parte de la población de este municipio.

«Se ha vivido la noche con mucha inquietud, porque el fuego se esparcía hacia Piedralaves y no había medios para combatirlo tras retirarse al atardecer». A ello, se sumaba el cansancio acumulado de las cuadrillas, extenuadas por el calor del incendio que se añadía a los más de 40 grados de temperatura que hay en el Valle del Tiétar.

«Ha sido un fuego muy voraz», aseguró, que esperan poder controlar a lo largo de la jornada de hoy, porque «una noche más con esta virulencia y el fuego posiblemente arrase con todo el monte hasta Sotillo de la Adrada».

La expansión del incendio asolaría la ladera de la Sierra de Gredos que corresponde al Alto Tiétar, una de las zonas de mayor riqueza natural y con mayor atractivo turístico de toda la provincia abulense. A la «indignación, la impotencia y la rabia» de los vecinos, exaltados por el incendio «que ha sido provocado», se une la solidaridad y el espíritu de ayuda de los vecinos.

El alcalde, sin perder de vista los montes calcinados, antes frondosos de verde y ahora colmados por el carbón y las cenizas, denuncia que se trata «del quinto incendio en quince días» en este término municipal.

«Han tratado de prender el monte, y siempre se ha apagado, pero esta vez lo han conseguido», lamentó el máximo regidor. Es el incendio más grave de los últimos 50 años.