El ministro de Fomento, José Luis Ábalos (d), y el presidente de la Junta de Castilla y León Juan Vicente Herrera (i) durante la rueda de prensa ofrecida tras su reunión en Valladolid
El ministro de Fomento, José Luis Ábalos (d), y el presidente de la Junta de Castilla y León Juan Vicente Herrera (i) durante la rueda de prensa ofrecida tras su reunión en Valladolid - EFE

Herrera advierte a Ábalos de una reducción de 250 millones en los Presupuestos de las autovías

La reunión entre el presidente de la Junta y el ministro se salda sin grandes compromisos en infraestructuras

ValladolidActualizado:

Con el proyecto de Presupuestos recién salido del horno, pocos compromisos que se salieran del guión de la Cuentas estatales se le esperaban arrancar ayer al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, en su visita institucional de rigor a Castilla y León. Y así fue. Su cita con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, se limitó más a una reunión enfocada a marcar «prioridades» de cara a una «planificación y programación» de las deudas viarias y ferroviarias. Así el encuentro se cerró sin nuevas obras a la vista, plazos o avances significativos.

Las carreteras fueron uno de los principales ejes de la reunión a dos bandas entre los gobiernos autonómico y central. Sobre la mesa, las infraestructuras «pendientes» ya históricas en las que Herrera insistió en reclamar un mayor «esfuerzo» o al menos un «recordatorio» al ministro respecto a vías que, «siendo imprescindibles acumulan retrasos». En la lista: la A-11, para la que reclamó un «impulso definitivo», la A-60, que con una demora «importantísima» tienen aún pendiente el «eje central», la A-15, para conectar «definitivamente a Soria con la alta capacidad», algo «esencial»; la conclusión de la autovía del Camino de Santiago; los cinco kilómetros que restan hasta la frontera de Portugal de la A-62 y el tercer carril ente Dueñas y Tordesillas. «Prioridades» que el presidente de la Junta instó a incluir en el futuro Plan de Inversiones de Carreteras extrapresupuestario de 1.000 millones.

Ante esta petición el ministro se comprometió a estudiar la posibilidad de incluir esos trazados prioritarios de Castilla y León, algunos de los cuales (la A-11 en la conexión Zamora-Portugal; el tercer carril de la A-62 y la A-15) ya había incluido el anterior Gobierno, aunque llamó la atención sobre que este plan requiere que los proyectos estén maduros y en muchos de ellos hay un vacío técnico que ya ha lastrado su avance vía presupuestaria y que haría difícil, si no «imposible» incorporarlos a esta herramienta. Sí se mostró favorable de que figure A-73 entre Burgos y Aguilar de Campoo, que ya había sido incluido en la estrategia por el Ejecutivo de Rajoy, y respecto al cual aseguró que «cuando estén listos los proyectos iremos licitando».

Herrera confió, así, en que con la inclusión de más actuaciones en esta planificación de Fomento se pueda contrarrestar la diminución en 250 millones de euros de la inversión contemplada en el proyecto de Presupuestos de 2019 con respecto a la previsión que las anteriores Cuentas habían contemplado ejecutar en este año en las principales vías de alta capacidad ( A-11, la A-12, la A-15, la A-60 y la A-73). La reducción, advirtió el popular, no implica un «abandono pero sí la desprogramación» de los trabajos planificados, «salvo que haya otra forma de acometerlos y financiarlos», como sería el citado plan extraordinario.

En relación al AVE, que Herrera pidió que no termine su trayecto en las ciudades castellano y leoneses que ya ha alcanzado y que siga rumbo hacia el norte, Ábalos recordó los avances para poder finalizar el tramo a Burgos, que la Variante de Pajares estará superada en 2020 y que las obras hacia Galicia se podrán ver ya este año.

Ávila, Soria y El Bierzo

Sin embargo, en lo que respecta a ferrocarril no fue el AVE que tantas reuniones bilaterales ha monopolizado el gran protagonista. Con la alta velocidad ya avanzada en la Comunidad, la red convencional concentra ahora más reclamaciones por parte del Gobierno regional. Así, Herrera señaló tres puntos de Castilla y León en los que considera «imprescindible» un mayor «esfuerzo» para subsanar carencias. Se trata del Bierzo, Ávila y Soria, donde no se espera la llegada del AVE.

Así, insistió el popular en que la vertebración de Soria debe «mejorarse», tanto en lo referido a las infraestructuras como a los trenes que ruedan sobre esos railes, un término que también reclamó para la conexión entre Ávila y Valladolid y Ávila y Madrid, línea, ésta última, en la que también consideró necesario revisar las conexiones que tardan hasta dos horas en algunos casos, «más que hace diez años». El trayecto «no puede superar la hora y cuarto», que ya es más que desde la capital del Pisuerga a la de España. Y en lo que respecta al Bierzo, llamó a cubrir carencias entre León-Ponferrada con la oportunidad que se abre en torno al eje atlántico. «Es preciso mejorar la línea con un nuevo trazado que reduzca tiempos y aumente las oportunidades de una zona que las necesita especialmente», señaló.

Ni un tren nuevo en 10 años

El mal estado de los trenes fue una asignatura pendiente que el propio ministro reconoció. Y es que, según apunto, no se ha licitado la renovación de material rodante -nuevos trenes- en diez años. La conexión entre Madrid y Soria va a ser una de las beneficiarias de la licitación que en este sentido que se producirá próximamente, anunció el ministro.

En cuanto a logística, Herrera solicitó que las comunidades sean tenidas en cuenta en la redacción del proyecto de ampliación del Corredor Atlántico e insistió en que el Gobierno participe en los ramales ferroviarios para los nuevos proyectos en Villadangos del Páramo, que el ministro se comprometió a «analizar.