Meijide explica alguno de los paneles de la exposición. M.  H.

Golmayo, un parque jurásico de 117 millones de años

MILAGROS HERVADA. SORIA
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Hace 117 millones de años moría en Golmayo un enorme saurópodo, animal herbívoro de cuatro patas, cuyos restos no ha logrado eliminar el paso del tiempo. Uno de sus fémures, el húmero y gran parte de los huesos de su cadera se encuentran desde la pasada semana en la exposición organizada por el Ayuntamiento de la localidad soriana, para mostrar la riqueza paleontológica que encierra la zona. La muestra se inauguró el pasado 18 de diciembre y permanecerá abierta hasta el 12 de enero.

Huesos de un metro y 50 kilos

Huesos de hasta 1,35 metros de longitud y 50 kilogramos de peso dan señal del tamaño de estos animales, que hacen de Soria el tercer lugar de España donde se encuentran restos de este tipo, ya que «los saurópodos son raros en España y de ahí viene la singularidad. Estos restos darán un gran empuje científico cultural», según explicó el paleontólogo de las excavaciones, Manuel Meijide. Sólo en algunas zonas de Aragón, sobre todo en Teruel, se han hallado partes fosilizadas de estos dinosaurios. «El Cretácico Superior soriano puede ser muy rico en este tipo de animales en todo el ámbito mundial», añadió.

El saurópodo es sólo una de las estrellas de la exposición, compuesta con los hallazgos de las campañas de excavación en el yacimiento de Cerralbo. Un anquilosaurio, con una larga cola protegida con placas y espinas óseas, también dejó sus restos en la zona. El equipo de Meijide, en el que participa también su esposa, Carolina Fuentes, y su hijo Federico, encontró el pasado verano hasta una docena de estas espinas, así como varias placas, un descubrimiento «singular», pues los escasos restos que existen están en lugares como la localidad de Liaño o Salas de los Infantes, en Burgos.

Lo más significativo de estos hallazgos es que habrá más. «Hay buenas perspectivas y aparecerán nuevos restos. El yacimiento no se ha agotado», señaló Meijide, quien lleva varios años trabajando en Golmayo y destaca la implicación de la Junta. Su gran descubrimiento fueron los restos de un iguanodóntido, un ejemplar también muy poco frecuente, cuya reconstrucción -con las vértebras halladas- puede verse también en la exposición. Era el primer iguanodóntido que aparecía tan completo, añadió el paleontólogo, de ahí la relevancia del descubrimiento. En la pasada campaña en Golmayo también aparecieron partes de cocodrilo, dientes de carnívoro, restos de un megalosaurio de gran tamaño, heces fecales fosilizadas e incluso, placas de tortuga.

Todo estos restos hallados pasarán a los fondos del Museo Numantino, pero una vez que hayan sido analizados en profundidad, según apuntó Meijide.