Fiesta sin tregua

Medio millar de pueblos de todas las provincias de la Comunidad honran desde hoy a La Virgen y a San Roque con celebraciones religiosas y paganas fruto de una larga tradición entre las que siempre destacan el «chúndara» de Peñafiel, los encierros de Coca, las carrozas de Melgar, la poesía en Dueñas...

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TEXTO: ELENA TEJEDOR

VALLADOLID. En estos días de calor en los que las calles de las ciudades se encuentran vacías, ya se respira el ambiente festivo en los más de 500 municipios de la región que celebran sus fiestas patronales en honor a la Virgen y San Roque. Todas estas localidades llevan preparando sus festejos durante un año, celebraciones que duplican e incluso triplican el número de habitantes de estos pequeños, y no tan pequeños pueblos. Por ello, las comisiones de festejos de cada una de las poblaciones intentan combinar de la mejor manera posible espectáculos taurinos con celebraciones religiosas y actividades dirigidas a todas las edades, ya que hasta los más pequeños disfrutarán de estos días de diversión.

«Chupinazo de salida» en Peñafiel Los habitantes de Peñafiel ya tienen todo listo para dar el pistoletazo de salida a sus fiestas en honor a San Roque, en las que el agua y los toros volverán a ser los protagonistas de estos cinco días de infarto en la localidad vallisoletana. Todos esperan con ansia el día 15, fecha en la que se bailará el primer pasacalles «chúndara» bajo las notas del pasodoble taurino «La entrada», convertido ya en un himno.

La gran novedad de la villa este año será el encierro vespertino del día 18, que se sumará a los cuatro que se celebrarán a las 9.30 de la mañana. Estos encierros, unidos a las novilladas y a la corrida de rejones del día 17 serán el plato fuerte de las fiestas.

Por su parte, Tudela de Duero también dará una especial importancia a las corridas y los encierros, tanto diurnos como nocturnos, aunque este año contará con una novedad más: las calles del centro serán espectadoras de honor del primer descenso internacional de «bicicletas locas sin cadena».Por su parte, el pregón que da inicio a estos cinco días sin descanso estará protagonizado por cortadores y veteranos de Tudela.

Y con los toros, los pasacalles, las verbenas y las actividades de las numerosas peñas de la población, se llegará al último día de fiestas, el 18, en el que se pondrá el broche final con el baile de la abuela, que estará precedido de un espéctaculo pirotécnico.

Por otro lado, durante el puente de Nuestra Señora y San Roque en la provincia de Segovia hay más de 30 municipios de fiesta. Cada una las celebra de una forma diferente, en algunos darán más importancia a los actos religiosos y en otros lo que predomina es la música, los festejos taurinos y las «charangas».

En Cantalejo los jóvenes de 18 años, es decir, los quintos, cumplen durante las fiestas una tarea importante, ya que además de ir vestidos de una forma especial, de blanco y con cinta roja, acompañan en el paseillo a los toreros de cada corrida «chiscando» la tralla a su paso.

Coca es conocida por los encierros de los famosos toros de fuego, que podrían ser llamados morlacos, aunque no es así, ya que se trata de voluntarios de la localidad que se prestan a ponerse un armazón de hierro que desprende fuego y corre detrás de la gente.

La Virgen, San Roque y San Roquillo

Con motivo de estos festejos, Burgos también desborda aires de fiesta por todos los costados. Salas de los Infantes será la encargada de mostrar la vertiente más cultural de estas festividades, con la celebración, desde hace más de tres décadas, de una gala poético musical. También conmemoran estos días sus fiestas patronales en Melgar de Fernamental, donde se vuelcan cada año en un colorista desfile de carrozas seguido de una ofrenda de flores y frutos a la Virgen. Los melgarenses prolongarán la fiesta un día más que el resto y venerarán también a San Roquillo.

En este puente de agosto también se visten de fiesta alguna de las localidades palentinas más pobladas, como Dueñas, Torquemada, Villamuriel de Cerrato o Cervera de Pisuerga. Los festejos taurinos se convierten en uno de los mayores reclamos para atraer visitantes. Torquemada es uno de los municipios en los que los populares encierros son el plato fuerte del programa de fiestas de esta semana.

El Ayuntamiento de Dueñas ha reservado para el día 15 uno de los acontecimientos culturales más esperados por los amantes de la poesía, ya que será el lunes cuando los finalistas de las Justas Poéticas recitarán sus poemas y se conocerá el nombre de los ganadores de los botijos de oro, plata y barro. Pero además de las actividades populares, culturales y deportivas, en estos días festivos los vecinos honran a su patrón o patrona.

Soria es una de las provincias en la que se celebran estas fiestas de la forma más tradicional. Por ejemplo, El Burgo de Osma festeja estos días en honor a la Virgen del Espino. Lo más típico es que los burgenses dancen el baile de la rueda en la plaza Mayor tras la denominada bajada de las peñas desde la plaza de toros después del festejo, ya que se trata de unas fiestas con una fuerte tradición taurina.

Por otro lado, en la localidad pinariega de Navaleno, los hombres bailan tres jotas ante la Virgen. La romería de la Virgen del Camino en Abejar también es multitudinaria, como la romería del Santo Cristo de la Vega, en Romanillos de Medinaceli, donde el vino, un litro por cada casa, lo da la Hermandad de Labradores.

Son muchos los municipios de Salamanca que tienen en San Roque su patrón festivo y que pasean a la Virgen. La Alberca es punto de referencia. Cientos de personas se congregan en la plaza Mayor para presenciar el tradicional Ofertorio a la patrona del municipio. El llamado «Diagosto» comienza con un pasacalles a cargo de tamborileros de la Sierra de Francia y tras una Eucaristía con símbolos y canciones típicas de esta comarca al sur de la provincia de Salamanca, la comitiva religiosa se traslada en procesión hasta la plaza, a escasos metros, donde tiene lugar el rito del Ofertorio. Una vez allí, la imagen de la Virgen fue colocada sobre un baldalquino con adornos de plata y situado sobre una mesa cubierta con paños con bordados serranos, algunos de varios siglos de antigüedad.

Siguiendo las directrices marcadas desde hace cinco siglos, las autoridades municipales, primero, y los mayordomos de la fiesta, se colocan en los cuatro puntos de la plaza del pueblo y desde allí salen hacia el centro para hacer la reverencia a la Virgen , siempre vestidos con el tradicional traje serrano y la capa albercana, y depositar la hogaza de pan previamente bendecida y que después se reparte entre los enfermos del pueblo. Flores, dulces, velas y tejidos compusieron el repertorio de ofrendas de fieles y vecinos.

Pero también hay fiestas a raudales en Macotera y Villarino. En Macotera es famosa su «charrada» al patrón. A la salida de la misa Mayor los macoteranos danzan por las calles del pueblo en honor a San Roque cuya imagen es transportada a hombros por los vecinos de este municipio.

Los toros son otro de los complementos esenciales del programa festivo de este pueblo, que se concentra en encierros matinales, un encierro a caballo y novilladas.

Entre las poblaciones que celebran estos días en Zamora las fiestas en honor de Nuestra Señora de la Asunción destaca la localidad de Coreses, con un programa de fiestas que comenzó el pasado 1 de agosto, pero que tiene sus días grandes este fin de semana. El desfile de carrozas, la proclamación de la reina y las damas y el desenjaule de vaquillas por la noche son los actos más destacados de hoy.

Mañana a primera hora se celebrará un encierro campero para todos los vecinos y visitantes de Coreses y los fuegos artificiales serán los protagonistas por la noche, mientras que para este lunes se ha organizado una gran chocolatada, aunque el acto central será la misa en honor a la Virgen de la Asunción, con una bella ofrenda floral por parte de la reina y las damas de este año.

Finalmente, en Ávila, varias decenas de municipios también celebran estos días con especial entusiasmo, como Piedralaves y El Barco de Ávila. Así, en Pedro Bernardo, que honra a su patrón San Roque, es tradicional desde hace años, guisar un típico pote de patatas para que pueda ser degustado por los asistentes en plena calle.