Antes de recalar en el Etnográfico como parte de su exposición permantente, se pudo ver en la calle
Antes de recalar en el Etnográfico como parte de su exposición permantente, se pudo ver en la calle - M. ÁLVAREZ

El Etnográfico recupera la memoria de los emigrantes

Mitad artística, mitad reivindicativa, la nueva instalación permanente del Museo con sede en Zamora muestra la realidad de la emigración y de la despoblación a través de los ojos de sus protagonistas

Zamora Actualizado: Guardar
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A caballo entre lo artístico, lo social y lo reivindicativo, el Museo Etnográfico de Castilla y León (Mecyl), con sede en Zamora, ha hecho un hueco en su exposición permanente a una instalación que muestra la realidad de la despoblación y la emigración zamorana a través de los ojos de sus protagonistas. El montaje expositivo, promovido por tres zamoranos que se vieron obligados a emigrar y posteriormente han regresado a su tierra de origen, incluye lienzos con fotografías y escritos en primera persona de quienes han dejado Zamora en las últimas décadas para labrarse un futuro fuera de su tierra.

«Exiliados zamoranos» es el título de una instalación artística que antes de recalar en el Etnográfico se mostró la pasada primavera como exposición de calle para concienciar sobre un problema como el de la despoblación que Zamora comparte con otros territorios de la denominada España Vaciada y con otras zonas rurales de interior de muchos otros países del mundo. «Nos gustó tanto que nos parecía que la intervención era demasiado efímera», explicó el director del Mecyl, Pepe Calvo, que incardinó esa propuesta expositiva dentro de su idea de «intentar construir el museo entre todos» y que las iniciativas culturales «de base» tengan cabida en el propio museo. Además, el fondo de la instalación, que plantea el tema de la despoblación, lo consideró adecuado porque es «lo más importante que está pasando a nivel etnográfico».

Concienciar

El montaje está firmado por la diseñadora Lucía Mayado, el publicista Abel García y el fotógrafo y agitador cultural Víctor Hernández. Con su intervención han intentado poner nombre y emoción a los números de la emigración con el fin de concienciar e incentivar a la acción al resto de ciudadanos a través de las historias de familiares, amigos o vecinos que un día tomaron la decisión de abandonar su tierra.

Las historias plasmadas proceden de los cinco continentes
Las historias plasmadas proceden de los cinco continentes - M. A.

En cada lienzo se ve la fotografía de uno de esos «exiliados zamoranos» y por la parte trasera un pequeño texto del fotografiado explica los motivos de la marcha, el lugar al que se ha ido o cómo ve ahora su tierra de origen. En la puesta de largo de su intervención en el Etnográfico, los autores explicaron que el montaje, con las fotografías colgadas de hilos en un espacio por el que debe pasar el visitante, simula el bosque de los zamoranos que han tenido que salir. «Es una exposición para ver desde fuera, para ver desde dentro y para repetir», señaló Víctor Hernández, que explicó que su idea es que la gente que se acerque al Etnográfico lea dos o tres de las historias de la emigración zamorana y se lleve una conclusión acerca del problema de la despoblación, para volver en una segunda o una tercera visita que le aporte nuevos puntos de vista sobre la cuestión.

Protagonismo a la ciudadanía

El título elegido para la intervención pretende hacer reflexionar sobre lo que significa un exiliado. El montaje recoge historias de emigrantes zamoranos residentes en los cinco continentes que partieron en su mayoría en las últimas décadas, aunque algunas fotografías y narraciones se remontan a principios del siglo XX. En total, se han seleccionado unas cuarenta historias de las más de 120 recopiladas para el proyecto. Esta intervención abre el camino de la transformación que se pretende dar a la exposición permanente del Mecyl, en la que «robará» protagonismo la participación ciudadana y la pluralidad social.