El pintor Esteban Vicente, junto a algunas de sus obras
El pintor Esteban Vicente, junto a algunas de sus obras - ABC
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Esteban Vicente, primer BIC contemporáneo

El segoviano universal donó a su tierra una colección que comprende desde un cuaderno donde ensayaba su firma con 14 años hasta el cuadro que dejó en el caballete

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Cualquier acercamiento a la obra de Esteban Vicente pasa más por Segovia, donde apenas vivió, que por Estados Unidos, donde se desarrolló lo fundamental de su trayectoria. En el museo que lleva su nombre en la ciudad del Acueducto se encuentra el fondo más completo y representativo de quien fuera todo un exponente del expresionismo abstracto estadounidense. Guarda desde un cuaderno de 1917, en que el aprendiz de artista de solo catorce años ensayaba su firma y dibujaba, hasta el cuadro suspendido en el caballete cuando murió en 2001.

El pintor segoviano más universal donó 142 obras a su tierra de origen en 1997. Un año después abría sus puertas en el rehabilitado Palacio de Enrique IV de Segovia el Museo Esteban Vicente. El pintor, con 95 años, acudió a la inauguración del que denominó su «templo», donde quiso que fuesen depositadas sus cenizas y las de su mujer, Harriet Godfrey. La colección acaba de ser declarada Bien de Interés Cultural, una figura de protección que por primera vez se otorga en Castilla y León a una colección de arte contemporáneo.

Por ley, los fondos propios de los museos dependientes de la Junta, como el del MUSAC, adquieren ese marchamo, pero la de Esteban Vicente es la primera colección en su género que recibe, como tal, la declaración que otorga la Consejería de Cultura.

«Es una gran noticia, primero por la protección, y después porque se valora su singularidad. Es el mayor reconocimiento que se le puede dar a la colección, que es un lujo para Segovia, para Castilla y León y para toda España, y entra a formar parte de nuestro patrimonio histórico-artístico», celebra la directora-conservadora del Museo Esteban Vicente, Ana Doldán.

A partir de ahora, cualquier traslado de piezas tendrá que ser autorizado por la Junta, que forma parte del patronato del Museo, junto a la institución que impulsó el centro -la Diputación Provincial de Segovia-, el Ministerio de Cultura, el Ayuntamiento segoviano y la neoyorquina Fundación Harriet y Esteban Vicente.

La colección es la única que recoge todas las épocas creativas del artista «tanto en España como en Estados Unidos, que es el otro lugar donde Esteban Vicente está realmente vivo», señala la responsable del museo segoviano. Desde la etapa española, con sus viajes de formación a París o Londres, hasta el largo exilio americano, en el que se convirtió en uno de los nombres representativos de la Escuela de Nueva York.

«Divertimento» y pintura de Esteban Vicente, actualmente en el Patio Herreriano de Valladolid
«Divertimento» y pintura de Esteban Vicente, actualmente en el Patio Herreriano de Valladolid - F. HERAS

La donación inicial se completó con otras dos entregas. La primera cubría la laguna de su obra gráfica, con cuatro serigrafías y dos litografías, además de un tapiz y un collage. Posteriormente,Harriet Godfrey cedió, por medio de la galerista Elvira González, otra pintura de los años 50 y las dos últimas firmadas por el artista, «que además son, en cierto modo, una vuelta a la figuración, aunque muy ligera», relata Ana Doldán.

La primera etapa figurativa del pintor de Turégano es precisamente la única ausente en la exposición que le dedica el Museo Patio Herreriano hasta el 2 de junio bajo el título «Siento, luego pinto». El espacio vallisoletano exhibe una selección del fondo declarado BIC. Ahí están sus dibujos, que no abandonó nunca y «herramienta fundamental y necesaria para el desarrollo y evolución de su obra», según Doldán; sus collages y «Toys», esas pequeñas esculturas que eran para el autor solo «divertimentos» y «la crítica elevó a la categoría de arte»; y su pintura, «las obras maestras de Esteban Vicente», que le valieron reconocimiento internacional.