Elena Anaya y Kike Maíllo se alzan con los premios Goya a la Mejor Actriz y el Mejor Director Novel
La palentina, Elena Anaya, fue una de las triunfadoras de los Goya - ical

Elena Anaya y Kike Maíllo se alzan con los premios Goya a la Mejor Actriz y el Mejor Director Novel

La palentina y el catalán de ascendencia salmantina representaban a Castilla y León en la ceremonia, y ambos fueron galardonados

valladolid Actualizado:

Los dos representantes de Castilla y León en la XXVI edición de los Premios Goya, la actriz palentina Elena Anaya y el realizador catalán de ascendencia salmantina Kike Maíllo (su padre nació en Villanueva del Conde), se alzaron anoche con sendos trofeos al ser reconocidos como la Mejor Actriz y el Mejor Director Novel en una ceremonia conducida por Eva Hache que se prolongó hasta la madrugada en el Palacio Municipal de Congresos - Campo de las Naciones de Madrid, con la coronación de Enrique Urbizu y ‘No habrá paz para los malvados’, que conquistaron los principales galardones.

Tras un número musical, la velada comenzó con la entrega del Goya al Mejor Actor de Reparto, que recayó en Lluís Homar por su trabajo en ‘Eva’, de Kike Maíllo, desvaneciendo la única candidatura que había recibido ‘23-F’, del salmantino Chema de la Peña, representado por Juan Diego. Instantes después llegaba el fallo del premio al Mejor Cortometraje de Ficción, que fue a parar a Fernando Trullols por ‘El barco pirata’, desbaratando las opciones de los hermanos César y José Esteban Alenda, aspirantes por su film ‘Matar a un niño’, que había sido grabado en su práctica totalidad en la provincia de Ávila.

Además de los reiterados agradecimientos a Elena Anaya por los ganadores del Premio al Mejor Maquillaje y Peluquería (“por sus horas de sufrimiento cono nosotros”, repitieron), Castilla y León estuvo también representada en el escenario por el abulense Tito Valverde, que acompañó al Langui y a compañeros como Antonio Resines interpretando un desenfadado rap, y por Luis Huerta, ideólogo de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, cuyo rostro fue uno de los que desfilaron por la pantalla en el momento de recordar a los profesionales del cine español que fallecieron durante el pasado ejercicio.

Cuando restaban 17 minutos para la medianoche, Eduardo Noriega y Marta Etura se encargaron de presentar a los finalistas al premio al Mejor Director Nobel, galardón que el pasado año conquistó el segoviano David Pinillos y que en esta ocasión recayó en Kike Maíllo. Fue la actriz (una de las protagonistas de ‘Eva’), la que dijo su nombre y los dos se fundieron en un largo abrazo cuando el cineasta accedió al escenario, evocando la situación vivida en el año 2000 cuando Penélope Cruz desveló que el Oscar a mejor película en habla no inglesa era para ‘Todo sobre mi madre’, informa Ical.

Tras agradecer a los académicos que hubieran concedido 12 nominaciones a “una película tan loca, tan valiente, a ratos emocionante y en tantos otros imperfecta”, Maíllo recalcó que el trofeo era para él “un abrazo de bienvenida” a la profesión, y para su equipo “un espaldarazo increíble”. “Seguramente tenemos el cine que nos merecemos. Siempre digo que nuestro cine va a ser tan bueno como valientes, inteligentes, creativos y sobre todo honestos sean nuestros productores”, añadió antes de rendir pleitesía a su productor, Sergi Casamitjana.

Maíllo protagonizó uno de los momentos más emotivos de la noche al dirigirse a su protagonista desde el escenario, la niña Claudia Vega, para alabar su talento y recordarle que “sólo con tu trabajo, tu tesón, tu estudio, llegarás donde tú quieras. Yo no sé si es mucho o poco, pero gracias a estudiar estoy hoy aquí. Primero en colegios públicos maravillosos y luego en la Escac, la escuela de cine donde aprendí todo lo que sé de este negocio”. Tras recordar a sus padres se dirigió a sus abuelos, “que dejaron Córdoba hace 60 años y se fueron a Cataluña en busca de un futuro mejor. Yayo, ahora ganamos mundiales y hacemos películas de robots. ¿Te das cuenta? A este país ya no lo conoce ni la madre que lo parió”, terminó.

Diez minutos después llegaba el turno del premio a la Mejor Actriz, desvelado por Victoria Abril y Jorge Sanz. Elena Anaya tiró de chuleta para no olvidar a nadie en los agradecimientos y subrayó que las horas de maquillaje “fueron un regalo” para ella. Tras alabar a sus compañeros de reparto, se dirigió a Almodóvar, el gran derrotado de la noche: “Yo he crecido viendo tus películas Pedro, y siempre me has emocionado, locamente, y me he quedado enganchada viendo esos personajes fuertes, luchadores y libres, como tú. Que yo haya podido hacer un personaje así, para mí ha sido cumplir un sueño y tú lo has hecho realidad”.

La actriz se acordó a continuación de su representante y de maestros como Juan Carlos Corazza y Manuel Morón, para referirse a continuación a su “amor”, de quien dijo “eres lo más fascinante que me he encontrado nunca y soy profundamente feliz a tu lado”, y referirse acto seguido a su madre, también presente en la platea: “Porque eres la maestra de mi vida. Porque un día me enseñaste que la magia existe y mira tú la que hemos liado”. La palentina culminó su alocución, interrumpida en varios momentos por aplausos del público, con un emotivo recuerdo: “Especialmente se lo quiero dedicar a mi padre, porque estoy segura de que estará viéndolo con prismáticos desde algún sitio. ¡Va por ti!”, remató con lágrimas de emoción y levantando su primer Goya al cielo de Madrid.