MÚSICA

De Daniel Barenboim o la Concordia

El maestro argentino llega el próximo mes a Valladolid con un mensaje que transciende el arte musical

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La Fundación Príncipe de Asturias establece en sus estatutos que el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia será concedido a aquella persona o institución cuya labor haya contribuido de forma ejemplar al entendimiento y a la convivencia en paz entre los pueblos, a la lucha contra la injusticia, la ignorancia y a la defensa de la libertad; a aquellos que hayan abierto nuevos horizontes al conocimiento o destacado en la conservación del patrimonio de la Humanidad.

He aquí una descripción ajustada a las ocupaciones y compromisos del maestro Daniel Barenboim. Ciudadano del mundo, Barenboim nació en Argentina, pero también es judío, español, palestino e israelí. Precisamente allí, en Israel, donde la familia Barenboim vivió durante años, los fundamentalistas le llamaron nazi cuando defendió la música de Wagner en Jerusalén y terrorista porque –siempre bajo amenaza de muerte del extremismo israelí- ofreció un recital pianístico en Ramala. Crítico con la brutal política israelí de ocupación, el maestro nunca ha sido neutral y, desafiando tanta estupidez, se alza el faro de su amistad con el intelectual palestino Edward Said, amistad de la que surgió la Fundación Barenboim-Said que desarrolla proyectos educativos en los Territorios Palestinos ayudando a la formación musical de niños y niñas en los campos de refugiados y sosteniendo la West-Eastern Divan Orchestra que en la actualidad tiene su sede en Sevilla y está formada con jóvenes músicos israelíes, árabes y españoles. Said y Barenboim fueron galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en el año 2002. En el discurso de agradecimiento, que debería leerse obligatoriamente en las escuelas, ambos compararon la concordia, el entendimiento y el diálogo con la armonía que surge de una orquesta en la que los individuos que tocan juntos necesitan escucharse, respetar las entradas del otro, ser un todo suma de todos. Entre los incontables reconocimientos que ha recibido Daniel Barenboim el grupo Vocento tuvo el honor de concederle el Premio a los Valores Humanos en la edición del año 2007.

Daniel Barenboim visita Valladolid el próximo 22 de febrero en calidad de pianista para interpretar los dos conciertos para piano y orquesta de Liszt en el bicentenario del nacimiento del compositor húngaro. Qué puedo decir, sé que mi obligación profesional al escribir estas líneas es la música, pero, discúlpenme, en el caso de Daniel Barenboim insistir en la excelencia de sus interpretaciones, de su técnica o su expresividad me parece una absoluta frivolidad.