El mundo atrapado en una imagen

Cuatro grandes muestras fotográficas, de Capa, Riefensthal, Colom y escritores protagonizan la oferta cultural

R. BLÁZQUEZ/F. IGLESIAS
SALAMANCA/VALLADOLID Actualizado:

La sala de exposiciones de la Hospedería Fonseca de la Universidad de Salamanca acerca desde ayer una lección de fotoperiodismo a través de las imágenes de dos de los mejores reporteros de guerra del siglo XX, como son Robert Capa y su compañera Gerda Taro. Más de 300 imágenes y un centenar de documentos introducen al visitante en la primera línea de fuego de los principales acontecimientos bélicos del siglo pasado, desde la Guerra Civil Española, la II Guerra Mundial, el conflicto entre China y Japón o la liberación de Leipzig. La muestra, que inició su recorrido en Nueva York cerrará en Salamanca este periplo expositivo que ha permitido por primera vez reunir en un mismo espacio la obra de estos dos genios del fotoperiodismo, Capa y su mujer, cuya labor ha estado durante años dormida a la sombra de la fama de su compañero. El montaje centrado de Taro está dividido en dos períodos, 1936 y 1937 y todo él centrado en la Guerra Civil española, la única que cubriría, ya que fue la primera fotógrafa de guerra muerta en acción en la batalla de Brunete en 1937.

La fotógrafa de Hitler

Por otra parte, la sala municipal Revilla de Valladolid la muestra «Leni Riefenstahl. La estética del poder en los años de Hitler», con medio centenar de imágenes de la que fuera la fotógrafa y cineasta favorita del líder nazi. Se trata de imágenes captadas en Grecia y en las Olimpiadas de Berlín de 1936. Además de proyectas dos de sus filmes.

También en Soria, concretamente en el Banco de España se muestra «Fotografías de Barcelona, 1958 -1964», de Joan Colom, uno de los más reconocidos fotógrafos españoles del siglo pasado.

Finalmente, la Casa de la Alhóndiga de Segovia presenta la exposición «Palabras para un rostro», de la fotógrafa Su Alonso y la escritora Inés Marful, con 38 retratos de otros tantos escritores que escriben en torno a sus rostros.