Trabajadores del Ciuden protestan frente al Ayuntamiento de Ponferrada, en una imagen de archivo
Trabajadores del Ciuden protestan frente al Ayuntamiento de Ponferrada, en una imagen de archivo - ICAL
Economía

Ciuden advierte de su «desalentadora» situación

Denuncia el abandono de la institución por parte de la nueva dirección y de las administraciones y recuerdan que los proyectos de captura y almacenamiento finalizan en 2016

VALLADOLIDActualizado:

El comité de empresa califica de «desalentadora» la situación la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) y tilda de «decepcionante» el balance de los últimos cuatro años. Así, advierte que la Ciuden «está viviendo de rentas pasadas» en el programa de investigación en tecnologías de captura, transporte y almacenamiento de CO2 y que no se ha logrado ningún proyecto nuevo desde 2013, más allá de la firma del contrato con la empresa Doosan. «Los proyectos en los que estamos trabajando finalizarán en mayo de 2016», recalcan.

Los trabajadores señalan que cuando el años pasado tomó posesión el actual director de la Ciuden; Eduardo Castiñeiras,trasladó a la plantilla y a la ciudadanía berciana que su propósito era hacer cumplir el acuerdo del Consejo de Ministros que decretaba la extinción de la Fundación y la integración de su actividad en otras entidades públicas y garantizar la continuidad de los proyectos que se estaban desarrollando, informa Ical.

Expectativas truncadas

«Un año y medio después de aquellas declaraciones tenemos que anunciar que nuestras expectativas han sido truncadas. No hemos visto una clara apuesta por nuestra actividad, ni se han materializado los frutos esperados, lo que ha llevado a un goteo constante de trabajadores que dejan la Fundación ante la falta de perspectiva de futuro», indican desde el comité de empresa, convencidos de que recibirán críticas «de los que han hecho de esta institución su campo de batalla política particular».

A este respecto, destacaron los avances realizados en el ámbito del programa de investigación en tecnologías de captura, transporte y almacenamiento de CO2 en los centros de Cubillos del Sil (León) y Hontomín (Burgos), con el desarrollo de más de 15 proyectos europeos en colaboración con distintas instituciones y empresas, tanto nacionales como internacionales.

Este programa ha contado con una inversión de más de 116 millones de euros de la Comisión Europea, unos 93 millones de euros en el marco del Programa Energético Europeo para la Recuperación (PEER), con los que se ha construido una planta de referencia en el mundo por su tamaño y flexibilidad, en Cubillos del Sil, así como otra planta dedicada a la investigación de la inyección geológica del CO2, en Hontomín.

A este respecto, puntualizan que las posibilidades de estas instalaciones no se limitan a la tecnología de oxicombustión del carbón para la posterior captura y secuestro del CO2, sino que cuentan con una gran versatilidad que permite abrir nuevas líneas de investigación y desarrollo tecnológico relacionadas con la combustión limpia de otros combustibles, el aprovechamiento de residuos de la combustión, el ensayo de materiales o los usos industriales del CO2 capturado, entre otros.

Un museo sin visitantes

Por otro lado, el comité de empresa considera que «hoy parece abandonada» la idea de convertir a las antiguas centrales térmicas de MSP y Compostilla I en un referente de la divulgación científica, atrayendo visitantes, exposiciones, conferencias y eventos culturales de todo tipo relacionados con la energía. «La actividad cultural y divulgativa se encuentra muy limitada pese a los esfuerzos de los trabajadores implicados en dar un impulso a dichos contenidos», añade. En este sentido, indican que la Fábrica de la Luz es un museo singular y una gran exposición pero «con pocos visitantes y una apuesta muy vaga por parte de la dirección de la Ciuden», mientras que el futuro de la obra de la sede central «es un incógnita, no habiendo planes en la actualidad para su apertura o utilización museística». Por lo que respecta al Ciuden Vívero, cuyo objetivo principal era formar trabajadores y producir planta autóctona para proyectos de recuperación ambiental de zonas deterioradas por la minería, los trabajadores denuncia que desde el 2012 «se han suspendido las iniciativas de restauración ambiental en la Ciuden».