Pareja de personas mayores paseando por la carretera de Valdearcos de la Vega (Valladolid)
Pareja de personas mayores paseando por la carretera de Valdearcos de la Vega (Valladolid) - ICAL

El censo ha caído más del 25% en la mitad de los municipios desde 2000

Casi nueve de cada diez localidades tienen menos habitantes y 676 no llegan a los 100

I. JIMENO
ValladolidActualizado:

Voces de niños, constante ir y venir de bicicletas, más jaleo, casas que abren puertas y ventanas... Es el paisaje actual de muchos pueblos de Castilla yLeón, que con el verano recuperan la vida que han ido perdiendo. Pero, en el fondo, un espejismo de lo que será la cruda realidad en unas semanas, cuando veraneantes e hijos del pueblo regresen a sus lugares habituales y la estampa de esa España vaciada vuelva a ser la que domine. Y de eso sabe la Comunidad, una de las que más sufre el fenómeno de la despoblación, aunque no la única.

Así lo constata un informe difundido este lunes por la Consultora Estratégica de Comunicación Stratego, que señala que Castilla y León «es una comunidad que está sufriendo de manera especialmente severa el despoblamiento rural» que, eso sí, puntualiza, «afecta a toda España». Muestra de ello, que en lo que va de siglo el padrón en términos globales ha perdido cerca de 70.000 personas (un 2,82 por ciento) y más del 87 por ciento de sus municipios ha visto caer su censo. Si se comparan los datos a cierre de 2018 con los de 2000, en más de la mitad de los 2.248 (1.245) ese descenso es superior al 25 por ciento, mientras que únicamente en 78 ha crecido por encima del 50 por ciento.

Es la segunda autonomías que más porcentaje de pueblos acumula con su padrón a la baja, sólo por detrás de Asturias, donde casi uno de cada nueve municipios tiene ahora menos habitantes que cuando cambió el siglo, aunque hay que tener en cuenta que Castilla yLeón acapara una cuarta parte de los más de 8.000 municipios españoles. En el conjunto del país, la caída afecta a cerca de siete de cada diez. Entre las cinco provincias que más lo sufren, tres son de la Comunidad, con Zamora a la cabeza y un retroceso «intenso» de su padrón del 14,21 por ciento. León (-9,13) y Palencia (-7,65) también están en ese «top» junto a Ourense y Lugo. Lo cierto es que de las nueve de la Comunidad, únicamente Valladolid (4,87% más), Segovia (4,59) y Burgos (2,83) tienen ahora más gente que en el año 2000.

Y hay municipios que lo padecen con intensidad en sus carnes. Casos «extremos», con caídas por encima del 70%, señala el informe, son los de Cigudosa (Soria) que ha pasado de 76 a 18 vecinos; el abulense de Navasequera, que se ha quedado con 16 frente a los 62 que tenía, o el de Pajarejos (Segovia), con 12 en su padrón frente a los 46 con los que estrenó siglo. Si entonces hacía 431 municipios con menos de cien habitantes, ahora son 676 los que no rebasan el centenar. Y son ya siete los que tienen menos de diez vecinos. En Estepa de San Juan (Soria) son sólo seis, y eso que está mejor que Illán de Vacas, en Castilla-La Mancha, y Villarroya, en La Rioja, con cinco. De los 14 menos poblados, la mitad son de Castilla y León, con Soria como la provincia que más acumula en este bloque (seis no llegan a la decena de habitantes).

Excepciones al alza

Sin embargo, en otros la tendencia es más favorable y han experimentado sustanciales aumentos en su vecindario. El caso más llamativo, el de Hontanares de Eresma, cerca de Segovia capital, donde ahora son un 750% más. Castellanos de Moriscos y Arcos de la Llama, con aumentos superiores al 600 y 500 por ciento también están en ese sentido de enhorabuena y su proximidad a Salamanca y Burgos, respectivamente, tiene mucho que ver.

El envejecimiento está íntimamente relacionado con esos censos a la baja. Y es que mientras actualmente poco más del 16 por ciento de la población tiene menos de 20 años (por encima de la media nacional), más de una cuarta parte ya supera los 65 (también con un valor superior al promedio español).

En 617 municipios de Castilla y León no hay niños de entre 0 y 4 años y el «vacío generacional» de menores de 20 ya afecta a 168. Es entre los núcleos más pequeños donde la falta de pequeños más se nota, pues 430 de menos de cien habitantes no tienen niños de menos de cinco años. A lo que se suma que en 261 más de la mitad de la población ya ha cumplido la edad de jubilación. Caso «extremo», señala el estudio, el de Cobos de Fuentidueña, pues en esta localidad segoviana más de ocho de cada diez vecinos ya supera los 65. Cerca del 78% tienen esa edad en Herrera de Soria y tres cuartas partes en Cerezal de Pañahorcada (Salamanca).