F. HERAS / ABC
Educación

CEIP Joaquín Díaz: un colegio a todo color

El dibujante Fernando Alejos decora los muros del centro con la ayuda de los profesores, los alumnos y sus padres

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La infancia es el patio en el que jugaremos el resto de nuestra vida, como alguien dijo una vez, y si ese patio es gris y anodino, quizá en el mundo adulto nos cueste ver el mundo de otro color. A esta idea le han dado una vuelta en el CEIP Joaquín Díaz de la Cistérniga (Valladolid). Padres, profesores y alumnos han decorado las paredes de su patio gris coloreando los dibujos realizados en ellas por Fernando Alejos.

La idea partió de un grupo de maestros del centro, que la propusieron a los padres en una reunión. Una madre de un alumno del centro conocía a Fernando Alejos y sus habilidades para el dibujo y propuso que fuera él el que hiciera los dibujos que luego colorearían en el colegio. Alejos, que es delineante y trabaja en la empresa de aguas de Valladolid AquaVall, pero que disfruta dibujando, asegura que «ellos necesitaban un fondo sobre el que pintar y yo nunca había dibujado en muros, para mí era un reto, pero dije ¡adelante», como en todo». Y midió y dibujó, para que luego, padres, alumnos y maestros pusieran color.

El motivo no fue elegido al azar. Alejos pensó en las canciones tradicionales que generaciones y generaciones de niños han cantado en cada pueblo y ciudad y, en la obra del músico y folclorista Joaquín Díaz, que da nombre a este colegio y las ha recopilado, y se puso manos a la obra para representarlas. Aprovechó un día de sus vacaciones y dibujó y dibujó. «Ha sido una experiencia maravillosa. Fui para hacer un favor y he vivido algo muy bonito y que se debía potenciar más en otros centros».

Componente educativo

En esto también incide el director del colegio de La Cistérniga, Fernando Herrero, para quien esta experiencia tiene un «componente educativo» y porque, «de que los chicos vean un muro gris a que vean uno lleno de colores, va una distancia grande» que les puede motivar más, hacerles sentir más a gusto en su colegio. Además, fomenta la implicación de los padres en la vida del centro, como hacen en otras ocasiones: «Que un padre es arquitecto, pues viene a contarles cómo es su trabajo; que es fontanero, pues viene a explicarles en qué trabaja...», comenta Herrero.

También añade el director que estas iniciativas te dan «más libertad» como docente para hacer otras cosas, pero también «más trabajo», el que supone idear y programar más allá del tradicional libro. De lo que ellos no dudan es que el próximo curso, después del verano, el colegio les recibirá más acogedor y a todo color.