La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, y el director general del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE), José María Ribot ante la sede de a Xunta de Galicia
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, y el director general del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE), José María Ribot ante la sede de a Xunta de Galicia - EFE

Castilla y León y Galicia se unen para facilitar la continuidad de Made

Renunciarán «a parte de sus derechos» si los posibles inversores presentan una oferta

ValladolidActualizado:

La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, aseguró ayer que tanto la Junta de Castilla y León como la Xunta de Galicia, así como el comité de empresa de Made, los sindicatos, el administrador concursal y Abanca, principal acreedor de la compañía, mostraron «su voluntad de renunciar a parte de sus derechos» si se continúa con la actividad industrial de las plantas de La Coruña y Medina del Campo. Así lo anunció ayer tras la reunión mantenida con las partes en Santiago de Compostela (Galicia), un encuentro que según Del Olmo sirvió para unir esfuerzos y tener un horizonte «más positivo».

«Todos tenemos la voluntad de ser flexibles en nuestras posturas y llegar a algún tipo de acuerdo», explicó Del Olmo, quien se mostró esperanzada de que este planteamiento pueda servir de garantía «para que hagan una oferta» los posibles inversores interesados en las instalaciones. Y esta propuesta esperan que llegue, como tarde, «la semana que viene», ya que el plazo expira el próximo 25 de enero. «El hecho de que haya interesados en las plantas ya es importante», aseveró ayer la titular de Hacienda, puesto que actualmente existen dos posibles inversores para La Coruña (con 85 trabajadores) y uno para la sede vallisoletana, que da empleo a más de un centenar de personas, informa Efe.

Renuncias por el acuerdo

Para llegar a un posible acuerdo, las renuncias a las que tendrían que llegar las partes implicadas incluirían tanto la parte social, ya que cabe la posibilidad de que los sindicatos tengan que aceptar cierto número de despidos, como la institucional, puesto que se verían obligadas a asignar más recursos, y a la propia Abanca, que podría tener que renegociar la deuda existente. Del Olmo finalizó asegurando que la presentación de la oferta sería la «culminación» de las reuniones» realizadas hasta la fecha.