La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo junto al presidente del CLH, José Luís López de Silanes y varios alumnos
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo junto al presidente del CLH, José Luís López de Silanes y varios alumnos - F. Heras
Economía

Castilla y León exige un «trato igual» en la condonación de la deuda a las autonomías

Reclama un «fondo especial» para las comunidades que se lo deban a los bancos

Valladolid Actualizado: Guardar
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Nosotros, posibilistas somos, pero, evidentemente, vamos a reivindicar un trato igual». Así de clara se mostró ayer la consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo, ante las voces que se escuchan en el proceso para la reforma del modelo de financiación autonómica que reclaman la condonación de la deuda de las comunidades con un debe más abultado a cuenta del Estado, quien las financió en los momentos de mayores dificultades económicas y el grifo de los mercados cerrado a cal y canto. Y es que en la Comunidad «no es que nos opongamos», resaltó la responsable de las arcas autonómicas.

A un lado dejan el criticado mantra del «no es no de otros partidos», por lo que no se opondrán tajantemente, pero tampoco será un sí sin más en caso de que ese planteamiento surgido dentro del grupo de expertos que analizan el sistema -el próximo 10 de agosto deben emitir el informe fruto del análisis que llevan cabo desde que el pasado enero Gobierno y autonomías se comprometieron a la revisión del modelo- se llegue a elevar al debate político. Así, la postura de la Junta en este sentido es «clara» y pasa por un «trato igual» para todos, pues «no tiene sentido» que sea «mejor» para unos territorios que otros.

Del Olmo ya baraja dos fórmulas para «compensar» ese posible «perdón» a las comunidades más endeudadas. Ambas con cargo a las arcas estatales. Y con una premisa clara: «Si se lo perdonan a unas comunidades, nos lo perdonan a todos», independientemente de a quién se deba esa deuda contraída y que se haga «en el mismo nivel». Pues para la consejera de Economía y Hacienda «no tiene mucho sentido» que a unos «se les perdone», por ejemplo, una deuda equivalente al 40 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB) -la deuda de la Comunidad Valenciana, a la cabeza del ranking de números rojos es del 41,5%-y a otros, como Castilla y León -20,2%-, que ha «hecho bien los deberes» y tiene un endeudamiento «relativamente bajo», se quede en la mitad.

Una de las opciones para «compensar» esa posible condonación pasa por que el Gobierno central corra con los «gastos» de la deuda independientemente de «a quién se lo debamos». Para la Comunidad, que en los peores momentos de la economía logró seguir financiándose por las vías tradicionales de los mercados, los bancos y los inversores institucionales son sus principales prestamistas. De hecho, de los 11.288 millones de deuda pública según el último informe del Banco de España, 3.245 los tiene en forma de valores y 8.043 como préstamos, de los que a través de los mecanismos de financiación a las comunidades arbitrados por el Gobierno de España ha recibido 2.053. Unas cifras y proporciones muy diferentes a las de la Comunidad Valenciana, que ha recibido la principal inyección a través de las arcas públicas: 34.059 millones de los 44.111 en el debe.

La segunda alternativa es que «se valore» lo que supone la condonación de la deuda y se arbitre dentro del modelo de financiación autonómica un «fondo especial» para compensar «año a año» lo que «supondría ese perdón» a las autonomías más endeudadas.

«Nosotros queremos igualdad de trato en el territorio nacional porque somos todos españoles con los mismos derechos», recalcó Pilar del Olmo, quien no cerró la puerta a esa condonación de la deuda, «pero, evidentemente, estamos reivindicando que se valore lo que supone ese perdón y que nos lo den en un fondo especial».

Precisamente sobre el modelo de financiación autonómica que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y sus homólogos autonómicos se comprometieron a tener listo de cara a 2018, la consejera de Economía y Hacienda mostró sus dudas sobre que sea una realidad. Y es que si bien en breve los expertos deberán tener su informe, después comienza el periodo de negociación política, «siempre más complicado». Esta vez, además y a diferencia con 2009 -fecha en que se aprobó el actual-, con el «problema añadido» de que no hay una mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, por lo que «tiene que ser fruto del acuerdo». Por lo que «se me antoja bastante complicado», señaló.

Cumplir en 2017

Del Olmo reclamó la «importancia» de lograr un nuevo sistema de financiación autonómica para «dejar de hablar del déficit y la deuda». Precisamente, ayer la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) mejora de «factible» a «probable» la previsión de cumplimiento del objetivo de estabilidad para 2017 (fijado en el -0,6 por ciento del PIB) para Castilla y León. También la consejera apuntó que estamos en disposición» de «volver» a cumplir.