Las carreteras de Soria registran entre cuatro y cinco accidentes al día por la irrupción de animales en la calzada

Entre enero y septiembre, se contabilizaron 516 siniestros por animales asilvestrado

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Las carreteras de Soria registran entre cuatro y cinco accidentes diarios provocados por la irrupción de animales en la calzada, una cifra que ha ido aumentando progresivamente a lo largo de la última década, sobre todo por el incremento desmesurado de la población de corzos. De enero a septiembre de este año, se contabilizaron 516 siniestros por animales asilvestrados (409 corzos, 46 ciervos, 50 jabalíes y once zorros), una cantidad que aumentó en un 20 por ciento con respecto al mismo período del año anterior.

A pesar de que los accidentes causados por la cabaña cinegética no causan, salvo excepciones, víctimas mortales, sí provocan cuantiosos daños materiales en los vehículos.

La Administración General del Estado explica que no hay una única medida que sea la “panacea” para erradicar este tipo de accidentes, y actualmente invita a la Junta a realizar un mayor control cinegético de ciervos y jabalíes, pero sobre todo de corzos. “Este animal provoca dos de cada tres accidentes de estas características ocurridos en las carreteras sorianas. Ese control pasaría por medidas para reducir su número como el aumento de las batidas de caza”.

Asimismo, también aboga por que los propietarios de los cotos de caza inviertan en su conservación e incluso, en casos puntuales, vallen algunos tramos.

Por su parte, defiende que desde los años 90, el Estado ha puesto en práctica diferentes medidas para mermar el problema. De este modo, limitó la velocidad entre los tramos más conflictivos, como en la N-111 entre Lubia y Almazán, y colocó biondas de protección en toro, instaló barreras de olor, aumento la señalización de peligro con balizas fotovoltaicas, situó prismas reflectores que ponían en alerta a los animales. A pesar de ello, tal y como se reconoce desde la Subdelegación del Gobierno en Soria, “ninguna de estas medidas ofreció soluciones definitivas”.

La acción que, en opinión de esta administración, resultó más práctica fue la deforestación a ambos márgenes de las carreteras más castigadas por este tipo de accidentes para ampliar la visibilidad de los conductores.

El director general de Tráfico, Pere Navarro, encargó al Observatorio Europeo de Seguridad Vial un estudio de la problemática de Soria con el fin de intentar adaptar a esta provincia medidas que resulten eficaces en otros países que tengan siniestros similares, sobre todo los escandinavos. Desde hace un par de meses, el estudio estaría en poder de la Delegación del Gobierno en Castilla y León, que no lo ha hecho público, ya que los técnicos están “adaptándolo a las circunstancias concretas de la provincia de Soria”, según apunta la Subdelegación del Gobierno.

Los domingos

El domingo es el día de la semana en el que más accidentes de circulación provocados por animales se producen, debido a que confluye la mayor intensidad del tráfico con un aumento de la presencia del hombre en el hábitat natural de ciervos, corzos y jabalíes. Además, la mayor incidencia de accidentes con animales se encuentra en horario nocturno, sobre todo entre las 20 y las 22 horas. Si bien, en los últimos años, se ha registrado un acercamiento en cuanto a los accidentes que se producen en horario diurno. Actualmente, hay más accidentes de este tipo en horario diurno que antes.

Asimismo, la época de celo de estos animales también provoca un aumento del número de siniestros. La berrea del ciervo se produce en Soria entre septiembre y octubre, dependiendo de las lluvias. Los machos marcan su territorio y están pendientes del celo, cambian sus hábitos y sus movimientos y con ellos, el de las hembras. El corzo tiene su época de celo entre julio y agosto, meses en los que está más descontrolado. El celo del jabalí es en inverno.

Las carreteras con más accidentes provocados por animales son la N-122 , la N-234 y la CL-116.

La última víctima mortal por esta causa data de 2009. En 2001 fallecieron cuatro personas por la irrupción de un animal.