Carne a domicilio

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TEXTO: J. M. AYALA

Desde la Montaña de León, la empresa Valles del Esla ha decidido poner en marcha una iniciativa nada habitual en este sector y que consiste en un servicio de venta directa «puerta a puerta» de sus carnes, que llegan en menos de 24 horas «y en perfecto estado» al consumidor

La empresa cárnica Valles del Esla ha puesto en marcha en los últimos días un servicio de venta directa, puerta a puerta, de sus productos a través del servicio de transporte a temperatura controlada, Seur frío, y que irá desde los centros de distribución de la Montaña de León, donde están las explotaciones ganaderas, y Madrid hasta el domicilio del consumidor. Este servicio abarca toda la Península Ibérica y las Islas Baleares y garantiza la entrada antes de las 13,30 horas del día siguiente hábil a la realización del pedido, incluido los sábados. El potencial cliente podrá realizar los pedidos a través de un 902.

«Al no contar con carnicerías propias -sólo una en Madrid-, creímos que esta era la mejor manera de hacer llegar a todos los lados un producto de la máxima calidad como el nuestro», explica Enrique Tobalina, director General de una empresa propiedad de la familia Álvarez, a su vez dueños de Bodegas Vega Sicilia, que también vende a través de pedidos.

Aún hay que esperar para saber si esta iniciativa tiene éxito «aunque ya estamos empezando a recibir llamadas de todo el mundo, con el único límite de nuestra producción que tampoco es amplia». En principio, no se ha puesto «un mínimo de cantidad, pero lo normal es que pidan varios kilos para una comida familiar, un acontecimiento especial...».

Tobalina destaca que la carne llega «en perfecto estado» hasta el consumidor, gracias a un sistema de envasado en frío -con hielo- en el que el producto, al vacío, está envuelto en un paquete o bandeja forrado de «polispan». «Es prácticamente un pequeño frigorífico», explica.

Todas las partes del buey están a disposición del cliente «desde los filetes habituales de la pierna, hasta el entrecot o el solomillo... todo menos los despojos, que no los comercializamos».

Tobalina invita a que cualquiera compruebo «in situ» en la Montaña de León, «que estamos intentado recuperar tras los cierres de las minas de las últimas décadas, la calidad de un producto que es cien por cien natural y que está controlado, porque nosotros así lo hemos querido, por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)».

A pesar de que la iniciativa está abierta «a todo el mundo», Enrique Tobalina si reconoce que hasta cierto punto «aportamos exclusivismo porque esta carne no es normal ya que el buey, el de verdad, no se encuentra en casi ninguna parte».

La empresa cárnica Valles del Esla, que pretende recuperar la raza parda en León, tiene a día de hoy a 186 ganaderos asociados al proyecto, a través de un sistema diferente tanto de la integración como de la cooperativa, y tiene prevista una facturación de unos 18 millones de euros después de que invirtieran diez.