El presidente de Cáritas Castilla y León y el obispo auxiliar de Valladolid, este pasado lunes en la presentación de la memoria
El presidente de Cáritas Castilla y León y el obispo auxiliar de Valladolid, este pasado lunes en la presentación de la memoria - F. HERAS

Cáritas alerta de que «va en aumento» el número de mayores que necesita ayuda

Disminuye ligeramente el volumen de personas atendidas por la ONG de la Iglesia hasta las 55.308

VALLADOLIDActualizado:

El envejecimiento de la población, la soledad y las dificultades económicas derivadas de la crisis económica, «que se ha quedado entre nosotros», tienen como consecuencia que cada vez sean más los mayores de Castilla y León que acuden a Cáritas en busca de ayuda. Así lo aseguró ayer Antonio Jesús Martín de Lera, presidente autonómico de la ONG de la Iglesia durante la presentación en Valladolid de la Memoria regional, un acto que contó con la presencia del obispo auxiliar de la Diócesis, Luis Argüello.

Martín de Lera explicó que «hay una demanda creciente y cada vez son más las personas mayores que recurren a Cáritas», bien en busca de una plaza en alguna de las diez residencias con que cuenta la institución, o bien demandando ayuda, sobre todo en el medio rural. En muchos casos, destacó, «son problemas de soledad aunque también de falta de recursos y de no poder acceder a una residencia». Así, denunció cómo muchas personas de la tercera edad se ven indefensas porque no pueden acceder a un centro residencial privado, al no poder pagarlo, pero tampoco consiguen plaza en uno público. «Los problemas de los mayores son una constante que van seguir aumentando», insistió el presiente autonómico de Cáritas.

«Gran llamada»

En esta línea, Luis Argüello apuntó cómo esta realidad de la población del mundo rural es percibida a diario en sus visitas pastorales. Recordó, además que el aislamiento y la soledad provocan que, por ejemplo, en Valladolid en el último año hayan fallecido en sus domicilios seis o siete personas sin que nadie se haya percibido de ello. Por eso ante ese «drama» quiso hacer una «llamada grande que tiene que ver con cultivar el espíritu de cercanía y de relaciones de buena vecindad». «No nos podemos lavar las manos pensando que ya hay alguien que, como Cáritas, se ocupa de estas cosas», añadió el obispo auxiliar de Valladolid, por lo que apeló al «factor de confianza y de buena vecindad que desborda cualquier programa» para poner freno a las situaciones de soledad y abandono de nuestros mayores.

Precisamente, los mayores acaparan el mayor presupuesto de Cáritas Castilla y León, con más de diez millones de euros, si bien la mayor parte se destina a financiar las residencias. Sin embargo, el mayor número de atendidos tiene que ver son los servicios que presta esta ONG a personas excluidas y en situación de vulnerabilidad, entre las que también hay mayores. Así, el programa de Acogida y Atención Primaria a personas necesitadas , con 5,2 millones de euros, llegó en 2017 a 61.467 personas, cifra inferior a las 66.844 del año anterior. Martín de Lera advirtió de que se ha reducido el volumen total de atendidos, pero se intensifica la gravedad de las situaciones de las familias, de forma que ha aumentado el número de intervenciones en una misma persona que cada vez demanda más ayuda. Así, por ejemplo, señaló que si antes pedían apoyo para pagar el recibo de la luz en dos ocasiones, ahora lo hacen cuatro o cinco veces. Es, precisamente, la llamada pobreza energética o el pago del alquiler o la hipoteca lo que absorbe el mayor número de peticiones. «Se está produciendo un empobrecimiento de la pobreza», aseguró, una afirmación que justificó en que «años atrás decíamos que la pobreza se había hecho más extensa, intensa y crónica y, en cierta medida, se ha conseguido estabilizar, pero vemos como la intensidad y la cronicidad no se debilita».

Trabajos precarios

En este punto, el responsable de Cáritas en Castilla y León advirtió de que «la crisis se ha quedado entre nosotros» y alertó de una nueva realidad como es que «el trabajo no garantiza una vida digna y cada vez son más las personas que trabajan pero no consiguen llegar a fin de mes», un hecho que relacionó con la precariedad de los contratos laborales. Precisamente, recordó que uno de los programas, al que se destinan más de cuatro millones de euros, es el de empleo, orientado a la inserción laboral, por el que pasaron más de 12.000 personas.

Durante el pasado año las 372 Cáritas de Castilla y León atendieron a un total de 55.308 personas (57.779 el año anterior), si bien con estas intervenciones se beneficiaron 97.000, a través de sus distintos programas. El presupuesto para llevar a cabo todas sus actuaciones ascendió a 32,8 millones de euros, un 5,53% más que en el ejercicio anterior, de los cuales el 71,1% procede de aportaciones privadas y el 28,8 de fondos públicos.