Machos de barbo
Machos de barbo - ABC
Medio Ambiente

Barbos que actúan como lobos

La especie acuática se han convertido en «uno de los mayores depredadores» del río Duero. Mientras estos mismos animales el otros ecosistemas se alimentan del fondo, aquí lo hacen de otros ejemplares

ValladolidActualizado:

Preparados al acecho y organizados colectivamente, los barbos del Duero «persiguen» a sus presas como si fueran lobos». Pacientes, esperan la migración del pequeño calandino, su plato preferido. Van tras ellos y «los cogen en el aire», explica emocionado sobre este descubrimiento Carlos Rodríguez. Un «hallazgo sorpresa» que demuestra que el barbo se ha convertido «en uno de los mayores depredadores del río», añade Carlos Marcos, de la CHD. Y es que, «en once millones de años» desde la separación desde que el Duero está aislado de otras cuencas, esta especie «se ha convertido en otra cosa» diferente a sus «hermanos». Mientras otros comen del fondo de los ríos, y así está «pensada» su boca, en el Duero se nutren de otras especies porque tienen poca comida, lo que ha provocado que haya cambiado su comportamiento.

No es el único descubrimiento que prueba «Durienses» sobre esta especie endémica del Duero. Frente a la creencia hasta ahora que los tubérculos nupciales -excrecencias queratinizadas que les salen a los machos en el morro en época reproductora- es que no son un reclamo para las hembras, sino que con estas berruguillas luchan por los mejores espacios para que las hembras hagan sus puestas. Limpian las piedras para las hembras, «se pegan continuamente» e incluso expulsan su esperma tras hacerlo el dominante para demostrar fortaleza.