Ignacio Miranda - Por mi vereda

Azote Murray

«Necesitamos más gente como él, sobre todo, en esta tierra despegada que deber cuidar con mayor celo su ingente patrimonio»

Ignacio Miranda
Actualizado:

Glenn Stephen Murray es al patrimonio artístico segoviano como Ian Gibson a Lorca. Uno, biógrafo del genial poeta granadino, ha hecho de la búsqueda de sus restos en el barranco de Víznar una empresa vital. Otro, natural de Los Ángeles, se ha convertido en un activista incansable en defensa de los monumentos de la ciudad, tras la recuperación de la Casa de la Moneda de Segovia que logró sacar adelante contra viento y marea. Ahora, tres décadas después de su llegada a España, centra sus airadas protestas en el estado del acueducto, de cuya deficiente conservación culpa al Ayuntamiento.

El último toque de atención lo ha protagonizado hace unos días en plena celebración del Hay Festival, cuando provisto de una escoba se ha puesto a barrer una parte de la colosal obra de ingeniería de los romanos, la más próxima al Postigo del Consuelo, para denunciar «in situ» la suciedad acumulada. Así, en un rato llenó tres bolsas con botellas de plástico, latas, papeles y broza seca que crece entre los sillares.

No es la primera vez que este antiguo fotógrafo freelance se compromete con el milenario monumento. Hace un año, con el respaldo de la Unesco, emprendió una cruzada para ampliar la zona de protección frente al tráfico rodado que obligó a alejar los bolardos, medida que también recomendó el Colegio de Arquitectos.

Especialista en numismática y doctor en Historia Moderna, Glenn Murray es un azote en versión yanqui para el equipo de gobierno municipal, gracias a su perfil de mosca cojonera que tanto incomoda a nuestra clase política, de tipo ocurrente en sus reivindicaciones capaz de concitar el interés de la Prensa.

Alguien pensará que en mala hora salió de Estados Unidos, que con lo grande que es España bien podía haber recalado en otro sitio... Pues no. Necesitamos más gente como él, sobre todo en esta tierra despegada que debe cuidar con mayor celo su ingente patrimonio.

Ignacio MirandaIgnacio Miranda