Aznar: «Siempre es un placer volver a casa»

JOSÉ LUIS MARTÍNVALLADOLID. Entre viaje y viaje por todo el mundo y recién llegado de Estados Unidos, el presidente de Honor del PP, José María Aznar, realizó ayer una parada en Valladolid. «Siempre

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JOSÉ LUIS MARTÍN

VALLADOLID. Entre viaje y viaje por todo el mundo y recién llegado de Estados Unidos, el presidente de Honor del PP, José María Aznar, realizó ayer una parada en Valladolid. «Siempre es un placer volver a casa y cuando estoy en Valladolid me siento en casa», aseguró. Hacia dos años que el que fuera presidente del Gobierno no visitaba la ciudad que le vio nacer como político y ayer quiso compartir unas horas con «antiguos amigos» entre viñedos y buen vino. Aznar recibió la distinción de Bodeguero de Honor de la Academia del Vino de Castilla y León en una comida a la que asistieron los principales bodegueros de Castilla y León. Entre ellos, Alejandro Fernández, de Pesquera; David Álvarez, de Vega Sicilia; José Luis Sanz, de Dehesa de los Canónigos, y los hermanos Pérez Pascuas. Horas antes visitó la Bodega Museum en Cigales donde conoció de manos del presidente del Grupo Barón de Ley, Eduardo Santos, todo el proceso de elaboración de estos caldos.

El presidente de FAES participó en una cata de vino en el restaurante «El Hueco» de Valladolid, donde degustó nueve variedades de vino de las más prestigiosas bodegas. «Sólo bebo vino y agua», aclaró Aznar, tras alabar el drástico cambio experimentado por el sector vitivinícola en Castilla y León: «Recuerdo cuando gobernaba en Castilla y León, hace 20 años, y las bodegas eran muy poca cosa». Las cosas han cambiado y el dirigente del PP destacó «cómo han cambiado las cosas y ha prosperado todo en Castilla y León». En este sentido, reconoció que para él es «un placer» reconocer los vinos de Castilla y León en las cartas del cualquier restaurante del mundo.

Las Medallas de Oro y los diplomas también recayeron en otros bodegueros y en el director de cine vallisoletano, Rubén Alonso, quien en breve rodará una película rodada en cuatro denominaciones de origen de la región. El acto estuvo presentado por el presidente de la Academia del Vino, Benigno Polo, quien realizó un «sui géneris» discurso que provocó en numerosas ocasiones la risa de Aznar. Como maestro de ceremonias, el empresario Manolo Iglesias, en cuyo restaurante se celebró la cata y la comida.

También quisieron acompañar a Aznar antiguos compañeros del Gobierno en Castilla y León como Isaías García Monge y José Manuel Fernández Santiago, además del vicepresidente segundo del Senado, Juan José Lucas y los consejeros Tomás Villanueva y José Valín.