La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante la visita a un colegio de Valladolid
La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante la visita a un colegio de Valladolid - EFE
Economía

Alcaldes socialistas de León cargan contra la ministra Ribera por «demonizar» el carbón

El Gobierno alega que asumió el poder sin margen de tiempo y achaca al PP el «descuido» con el sector

ValladolidActualizado:

Los alcaldes socialistas de municipios mineros de la provincia de León protagonizaron ayer la primera reacción en contra de una ministra de Transición Energética, Teresa Ribera, de su propio Gobierno. Reprochan las afirmaciones de Teresa Ribera, quien dijo que «no tiene sentido» mantener el carbón «porque es caro y está trasnochado». El malestar de los representantes de las zonas carboneras era evidente y así se puso de manifiesto en una reunión celebrada en la sede socialista de la capital leonesa. Y, sin duda, la carga más notable llegó desde la villa berciana de Fabero, donde la ejecutiva local del PSOE mostró un «enérgico rechazo a la demonización que por parte de la ministra se está haciendo del carbón nacional, como único culpable de los incrementos en la tarifa eléctrica, confundiendo procedencias y precios del carbón nacional, con los carbones de importación».

A través de un contundente comunicado, la Ejecutiva local del PSOE en Fabero, donde los socialistas gobiernan el Ayuntamiento con cómoda mayoría, señalan que no se puede hablar de una transición justa para las comarcas y los mineros «si se establecen plazos tan limitados, que dejarían a un número importante de trabajadores en el más absoluto desamparo y a una comarca, con más de cien años de historia minera, abocada a su desaparición».

Marco estable

Son palabras que certifica la secretaria general, Mari Paz Martínez Ramón, que también es alcaldesa de este municipio, y cuyo número dos es Pedro Monasterio, el presidente de la Agrupación de Municipios Mineros de Castilla y León. El PSOE de Fabero exige al Gobierno un marco estable para el carbón autóctono «con vigencia suficiente, que permita paliar el deterioro de esta comarca que ha sufrido las consecuencias de una reconversión en la que los Gobiernos no cumplieron con los compromisos adquiridos». Además, apuesta por declarar al carbón nacional como reserva estratégica y reclaman nuevos proyectos empresariales, privados o públicos, para la cuenca del Bierzo. «No admitiremos políticas para finiquitar el sector, que no vayan acompañadas de políticas activas de reindustrialización», concluyen.

Mientras, la ministra, que ayer estuvo en Valladolid, aseguró desconocer la polémica suscitada en las cuencas mineras entre los alcaldes de su mismo signo político. Teresa Ribera alegó que cuando llegó al cargo, en junio de este año, se encontró con «una situación un tanto complicada» en esta materia. La titular de la cartera responsable de la energía se descargó de culpas por el apremiante fin de la actividad que se cierne sobre la minería y también exculpó al anterior Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, pues, según argumentó, en 2010 hizo «un esfuerzo grande para poder mantener un plazo de transición razonable», cuyo horizonte ahora es tan «inminente» como diciembre de 2018. Una fecha fijada para la devolución de las ayudas de las mineras que no puedan demostrar su viabilidad. Y, de paso, responsabilizó de la situación al Ejecutivo popular de Mariano Rajoy, a quien achacó «un descuido importante en la anticipación de alternativas» que permitan a las personas y comarcas «que dependen en gran medida» de la actividad carbonera «identificar un futuro diferente».