Centenas de topillos muertos en una acequia de la provincia de Palencia
Centenas de topillos muertos en una acequia de la provincia de Palencia - ASAJA

Los agricultores acusan a la Junta de «inacción» ante la plaga de topillos

Consideran «ineficaces» las medidas de control y urgen a declarar la situación de emergencia para implementarlas

Upa insta a la Fiscalía a actuar de oficio contra la administración por un posible delito contra la salud pública

ValladolidActualizado:

Las organizaciones profesionales agrarias insistieron este lunes en que las medidas que se están adoptando para el control de la explosión demográfica de topillos y de los consecuentes casos por tularemia que se están registrando en la Comunidad son «insuficientes» y alertaron de que se está «tardando demasiado en reconocer la existencia de emergencia por plaga». En esta línea, los representantes de los agricultores acusaron a la Junta de Castilla y León de «inacción» y fueron más allá, estimando que ello podría ser constitutivo de delito, por lo que instan a la Fiscalía a actuar de oficio contra el Ejecutivo autonómico.

Así lo reclamaron este lunes desde Upa. La organización señaló en un comunicado que «desde hace semanas llevamos denunciando que son demasiados los casos de tularemia -que cifran en trece- , provocada seguramente por la plaga de topillos» y que reclamaron la semana pasada al Gobierno regional «que actuara sin demora» y coordinara un protocolo entre los distintos departamentos del Ejecutivo afectados. No obstante, aseguraron que la Junta de Castilla y León no ha puesto en marcha una red de vigilancia epidemiológica por parte de la Consejería de Sanidad ni un plan de seguimiento de la «plaga» desde Agricultura y Ganadería como así solicitaron.

«Cartas en el asunto»

«A día de hoy no se ha hecho nada al respecto», advirtieron, lo cual tacharon de un «despropósito» que puede suponer un «posible delito contra la salud pública». De ahí, que consideren que «debe ser la Fiscalía la que tome cartas en el asunto» y «vele» por «la población del medio rural» y de los profesionales del campo, «los más expuestos» a la turalemia, que la Junta ha vinculado al contacto con los roedores.

En concreto, Upa concreta que la «inacción» de la que acusa al Ejecutivo regional «podría ser constitutiva de delito» en cuanto a que «no han tomado medidas de higiene y limpieza» en zonas y reservorios donde estos roedores se multiplican a gran velocidad y con «cuya expansión puede potenciar el desarrollo de la tularemia en humanos», poniendo «en peligro a los agricultores» ante esta enfermedad, que se «transmite por vía respiratoria y por contacto».

También desde la Unión de Campesinos (UCCL) se pronunciaron sobre el asunto, coincidiendo con Upa en su insatisfacción frente a las acciones adoptadas desde la administración autonómica. A su juicio, se debería declarar cuanto antes la «emergencia por plaga», lo cual permitiría dictar actuaciones más «eficaces» e ir más allá de la que se ha puesto en marcha, consistente en el laboreo con volteo del suelo tras la recolección de la cosecha en determinadas zonas -Pisuerga (Burgos), Esla-Campos y Sahagún (León), Campos (Palencia), Tierra de Campos (Valladolid) y Campos Pan (Zamora)-.

Problema «generalizado»

«La medida resulta insuficiente para controlar la proliferación de los topillos en Castilla y León debido a una importante explosión demográfica» que ha derivado en un «problema generalizado» en todas las provincias «en mayor o menor medida», señalaron. Y es que entienden que el laboreo con volteo del suelo «puede ser una solución si las condiciones agronómicas lo permite ya que no siempre será posible aplicarla» y, no obstante, resulta «insuficiente» por el gran volumen de topillos que se encuentran actualmente en el campo.

Abogaron, así, por implementar las actuaciones de control y prevención, para atajar la «pérdida de producción agraria y la aparición de enfermedades como la tularemia», entre las que incluyen que se permitan las quemas de rastrojos, cunetas y arroyos, un extremo que la Junta ha descartado, al menos, hasta que finalice en septiembre la campaña de riesgo alto de incendios forestales.

Conejos

Las críticas de Upa y UCCL se suman a las ya vertidas la semana pasada por Asaja, que denunció el «abandono e indefensión que sufren la agricultura, el campo y los pueblos ante la plaga de topillos». Una problemática, a la que ayer la Unión de Campesinos sumó, además, los «cuantiosos daños» causado por conejos, que sitúan también en una situación de «plaga». Estiman que la Junta se «está lavando las manos» al dejar su solución en manos de la caza, lo cual ven «ineficaz». Que «toda la responsabilidad» recaiga en la práctica cinegética está, denunciaron, «arrasando con los cultivos de Castilla y León y ocasionando un gran perjuicio económico al sector, sobre todo en parcelas limítrofes a autovías».