Silvia Clemente y Francisco Igea en los actos de fin de campaña de las primarias
Silvia Clemente y Francisco Igea en los actos de fin de campaña de las primarias - ICAL

Cs afronta desgajado y salpicado la elección del candidato a la Junta

El fichaje de Clemente se complica tras la sentencia que avala que la Junta no pague una ayuda a su marido dada por Agricultura cuando era consejera

ValladolidActualizado:

Lejos de vivir su punto de esplendor y florecer de cara a la primavera, la «naranja» de Ciudadanos en Castilla y León afronta algo ajada el momento más crucial en su corta historia. Lo que estaba llamado a ser un proceso tranquilo de cara a la elección del candidato a las elecciones autonómicas del próximo 26 de mayo -en las que los de Albert Rivera en la Comunidad parece que serán decisivos para la formación del nuevo gobierno- se ha convertido en un tortuoso camino que está desgajando a la formación naranja, partida a la mitad. Desde las 10 de la mañana del viernes y durante 24 horas abre vía digital las votaciones del proceso de primarias para elegir a su cabeza de cartel, con tres nombres en la pugna final, pero con la expresidenta de la Cortes, Silvia Clemente, con carné del PP hasta hace dos semanas, y el diputado Francisco Igea como favoritos. Y con ellos, unos afiliados divididos en dos bloques prácticamente opuestos y contrapuestos.

La irrupción de Silvia Clemente como el fichaje estrella apoyado y avalado por la dirección nacional de Cs es lo que ha desatado la caja de los truenos en el seno naranja, que en vez de paladear un dulce fruto está tratando de digerir un amargo momento. Y ayer la Justicia sirvió otro agrio sorbo al avalar la decisión de la Junta de Castilla y León de no pagar una ayuda concedida en 2009 al marido de Clemente, Javier Meléndez, por el Itacyl (Instituto Tecnológico Agrario), dependiente de la Consejería de Agricultura y Ganadería, cuando ella estaba al frente del departamento. Además, el fallo del Tribunal Superior de Justicia -que ya empresa ya ha dicho que recurrirá- alerta de que se han apreciado «indicios» de una «posible manipulación» en los documentos aportados después de que, precisamente, Patatas Meléndez acudiese a los tribunales al no cobrar.

Apoyo nacional

Ayer, tanto desde la dirección nacional como la propia Clemente trataron de pasar de puntillas sobre este asunto. En el acto de cierre de campaña, la candidata evitó pronunciarse sobre el tema, mientras que Juan Carlos Girauta, portavoz de Cs en el Congreso, que estaba junto a ella en Valladolid, ya dentro del acto, cerrado a los medios, clamó: «No damos pábulo a las maledicencias. ¡Nunca!». Y defendió que Clemente «es la opción, es la persona adecuada y un activo como el de Silvia tiene mucho valor por su capacidad y su experiencia», además de defender que «no somos sectarios» hasta el punto de que «querríamos que toda la gente valiosa del PP y del PSOE viniesen aquí».

Por su parte, el secretario general del partido, José Manuel Villegas, quien ya «apadrinó» la presentación de Clemente, argumentó que los implicados en este asunto «ya han explicado suficientemente» todo el asunto sobre las ayudas. «Estamos ante un procedimiento judicial en el que un particular recurre por una decisión de la administración y los juzgados resuelven. Ya ha sido explicado suficientemente», señaló Villegas en entrevista con la Cadena Ser de Castilla y León recogida por Ep.

Pese a esa defensa expresa de Clemente hecha por la cúpula de Cs, no gusta en todos los paladares de la formación el jugo que se exprime del fichaje de la expresidenta del Parlamento regional y exconsejera durante 14 años para ser la cabeza de cartel con el que lograr el cambio de color político en el Gobierno de Castilla y León.

Desde el primer momento, el aterrizaje de Clemente en Cs no ha gustado a todos en un nuevo partido que tiene a gala su apuesta por la regeneración. De hecho , la decisión del diputado Francisco Igea de dar el salto y presentarse a las primarias para ser candidato a la Presidencia de la Junta estuvo directamente ligada a su intento de evitar el desembarco de la expopular.

Mañana, votación

La decisión de quién lucirá en los carteles la tienen en sus manos los algo más de 1.500 afiliados con que Ciudadanos cuenta en Castilla y León. La última comunidad en la que se votará en primarias y en la que más escollos está encontrando Rivera para que salga victoriosa su apuesta, pues hasta ahora lo ha logrado en todas.

El nuevo obstáculo, en forma de fallo judicial, conocido ayer desestima el recurso de la empresa del marido de Clemente y avala la decisión de la Junta -en 2017, cuando ella ya no estaba al frente de Agricultura- de no abonar la ayuda de 598.000 euros que le había sido concedida en 2009 cuando la ahora aspirante de Cs era consejera.

La decisión de la sala de lo Contencioso-Administrativo asume que en el proyecto para el que Patatas Meléndez pidió la subvención existían tareas «duplicadas» con otro anterior para el que ya había recibido una ayuda -concedida en 2008- y, por tanto, estaban «ya pagadas». Avala, así, la decisión de la Junta de no abonarla y advierte de que «no puede considerarse que la inclusión de las tareas que se consideran repetidas» en uno y otro expediente «sea un mero error formal en la redacción del informe final». Un informe final, señala, en el que, de acuerdo con lo remitido por el Itacyl «existen dudas razonables» sobre su «autenticidad» pues, entre otros aspectos, no tiene membrete en todas las páginas, además de eliminó del registro digital de la Junta en 2013.