Tofiño señala que con los parques de Navahermosa, Orgaz y Ocaña se cerrará el mapa de seguridad contra incendios. - ANA PÉREZ HERRERA

«No hay por qué suprimir las diputaciones; son las instituciones más próximas a los alcaldes y municipios»

El presidente socialista asegura que la institución es ahora más abierta, dialogante y cercana. Ya está cumplido alrededor del 70 por ciento del Plan de Reforma de Carreteras.

A. González
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—Están a punto de cumplirse dos legislaturas con usted al frente de la Diputación ¿En qué ha cambiado la institución en todo este tiempo?

—Ahora la institución es mucho más abierta, más dialogante, más cercana a los alcaldes y a los ciudadanos, y sobre todo ha cambiado también su relación con los municipios. Antes era una institución que tutelaba a los ayuntamientos y ahora estos son tratados de igual a igual. Por tanto, la concertación es la palabra que podría resumir estos últimos años de relaciones entre municipios y Diputación. Aunque nosotros no damos servicios directamente a los ciudadanos, sí somos intermediarios, y ese acercamiento a los municipios lo es también a los ciudadanos.

—Ese favoritismo hacia algunos municipios en función del color político a la hora de dar las ayudas del que se hablaba en otras épocas ¿puede decir que ya ha se ha erradicado?

—El Partido Popular es consciente de que cada vez que tenemos que realizar un acuerdo con los municipios lo hacemos de acuerdo con él. Ese favoritismo claro que ha desaparecido porque porcentualmente cada grupo recibe en función del número de alcaldes que tiene, y sería impensable que el PP que tiene menos ayuntamientos en la provincia que el Partido Socialista recibiera más dinero.

—En todo caso, es evidente que el clima político en la Diputación no tiene nada que ver sobre todo con el que existe a nivel regional y también incluso a nivel local ¿por qué?

—Hay que entender que el actual presidente de la Diputación estuvo cuatro años en la oposición en esta institución, y creo que en ese momento se cambiaron las bases de lo que debía ser el clima político de colaboración que debía existir. Es muy importante entender que se gana muchísimo más colaborando que enfrentándose. Lo que nunca nos van a perdonar los ciudadanos es que estemos a la gresca, perdiendo el tiempo que deberíamos emplear para resolver los problemas que tienen. También tengo que valorar muy positivamente la actitud del Partido Popular en las dos legislaturas en las que he sido presidente.

—Vamos con asuntos concretos ¿en qué fase se encuentra el Plan de reforma de carreteras?

—Estamos aproximadamente entre el 60 y 70 por ciento de los mil kilómetros del plan que ya están arreglados y pasan a ser mantenidos y conservados por las empresas adjudicatarias de las cuatro zonas en que se dividió la provincia. Creo que entre lo que queda de este año y el año que viene se puede terminar entre el 90 y el 95 por ciento, y en 2012 llegaría la última etapa para dejar en muy buenas condiciones las carreteras, teniendo en cuenta que el mantenimiento deberá hacerse hasta el año 2026.

—La residencia asistida San José también está experimentando una transformación paulatina ¿cuál será la próxima fase?

—Los técnicos del Servicio de Arquitectura están redactando el proyecto del segundo pabellón. No será tan importante desde el punto de vista arquitectónico, tan de diseño, pero desde luego va a recoger todo lo positivo que tenía el primero y a rectificar las deficiencias que hemos visto en el primer pabellón. Nos hemos dado cuenta de que es mucho más importante el funcionamiento para que los residentes tengan una mayor calidad de vida que tener un edificio muy bonito por fuera pero que tenga deficiencias por dentro, y lo estamos corrigiendo.

Hospital y vertedero

—Esta misma semana el Consejo de Gobierno de la Junta ha aprobado el acuerdo anual con el Hospital Provincial por valor de 12 millones de euros ¿piensa que este es el mejor sistema o cree que debería estar totalmente integrado en el Sescam?

—En el Sescam estamos integrados, otra cosa es que lo estemos al cien por cien como algunos pretenden cuando están en la oposición, pero cuando han estado en el gobierno han tratado por todos los medios de poner piedras en el camino para integrar el Hospital Provincial dentro de la red de hospitales del Sescam. El concierto que tenemos está plenamente integrado en el Sescam. Ahora hay dudas entre algunos de los facultativos en referencia a la carrera de formación y también al sueldo. Nuestro convenio es el que es y debemos aprovechar las sinergias que existen entre ambos para llegar a acuerdos que favorezcan a las personas que llegan al hospital, y en cuanto a la carrera profesional, aunque no tenemos obligación de hacerlo, si llegamos a un acuerdo en la mesa con los sindicatos también se hará.

—La Diputación ha liderado en los últimos años una cuestión muy polémica como ha sido el traslado del vertedero ¿piensa que la solución adoptada es la mejor? ¿No cree que se podría haber sido más ágil?

—La decisión tomada es la mejor, y es cierto que se podía haber agilizado. La Diputación, a través del Consorcio, lo que quería es que los recursos públicos se utilizaran de la mejor manera posible, pero nos encontramos con una expropiación que fue recurrida y al final el juez dio la razón en parte a los propietarios y ha habido que negociar con ellos para llegar a un acuerdo. De la primera cantidad que nos pidieron a lo que hemos pagado hay un abismo. Siempre he dicho que era mejor un mal acuerdo que un buen pleito y así hemos llegado a una solución que satisface y favorece los intereses de los propietarios y también a una buena parte de la provincia, sobre todo a la zona norte.

—También al Diputación tiene una competencia importante en materia de parques de bomberos ¿cuál será la novedad más inmediata?

—La inauguración del parque de Belvís de la Jara, que hace unos días visitó el presidente Barreda, y que inauguraremos en septiembre. Y a medio plazo tenemos Navahermosa, Orgaz y Ocaña, que serían los tres próximos para cerrar el mapa de seguridad contra incendios que negociamos de forma consensuada una vez que en 2003 cambiamos la opinión sobre lo que era nuestra función en esta materia.

—Las comunicaciones son básicas pare vertebrar la provincia y se están acometiendo infraestructuras muy importantes como es la Autovía de La Sagra, que además le afecta directamente a usted como alcalde de Illescas y conectará la zona más poblada de la provincia ¿qué va a su poner esta nueva vía de comunicación?

—Estamos en una provincia muy heterogénea, con dificultades para vertebrarla, ya que tenemos zonas de crecimiento social e industrial como La Sagra, Casarrubios y Valmojado y Ocaña, y otras con menos recursos económicos pero sí más posibilidades naturales como La Jara, La Campana y los Montes de Toledo. La Autovía de La Sagra es casi la guinda que había que poner al pastel de las comunicaciones. Vertebra la zona de la carretera de Extremadura con la de Andalucía, y además la mayoría de los municipios de La Sagra sacarán los vehículos pesados de sus centros urbanos y pone en magnífica situación a la comarca de más alto crecimiento de la provincia y de Castilla-La Mancha. Pero también creo que estamos haciendo un gran favor a la Comunidad de Madrid, ya que esta autovía se puede considerar la M-60 de Madrid.

—Y hablando de Madrid, en lo que se refiere a las comunicaciones aéreas podemos tener próximamente un acuerdo o un conflicto ya que el aeropuerto sur de Madrid previsto en El Álamo chocaría con el actual aeródromo de Casarrubios ¿cómo cree que se solventará este caso?

—Creo que habrá un acuerdo porque interesa a todos, y sobre todo a los municipios que estamos alrededor. Un aeropuerto bien situado, bien gestionado, con la capacidad de realizar todo tipo de actividades va a ser una locomotora para la creación de puestos de trabajo, de progreso y de riqueza no sólo para Toledo sino para toda la región.

Diputaciones sí o no

—Sigue vigente el debate, tal vez ahora incluso más, de la utilidad de las diputaciones ¿desde su experiencia al frente de la Diputación de Toledo qué le sugiere este debate?

—Me reafirmo cada día más en que las diputaciones son supernecesarias. Aparecemos en al Constitución, y por tanto para hacerlas desaparecer habría que modificarla, y no creo que a nadie se le ocurra con la que está cayendo y con los problemas que tenemos. Somos la institución más próxima a los alcaldes y concejales y capaz de llevar incluso directamente a los ciudadanos servicios que no podrían prestar los municipios. ¿Cómo se recogerían las basuras en la provincia si no existiera una institución intermedia? ¿Cómo tendríamos un gran servicio de extinción de incendios si no hubiese un Consorcio que lo gestione? Esto es lo que hace la Diputación. Me da igual que se llamen diputaciones o gobiernos intermedios, pero lo que está claro es que no hay por qué suprimirlas. Si no existieran habría que inventarlas.

—En este debate político-administrativo otra cuestión capital es la de la autonomía de los municipios. Como alcalde ¿cree que es necesario avanzar de una vez en esa línea?

—Sin lugar a dudas, y más ahora porque se nos están imponiendo una serie de criterios que están perjudicando esa autonomía municipal. Lo alcaldes y concejales tienen muy claro donde tienen que ir y qué hacer para conseguir sus objetivos. ¿Cómo se logra?, pues sabiendo cada alcalde qué es lo que necesitan sus ciudadanos, y nadie mejor que ellos para saberlo por el contacto directo. Por tanto, autonomía municipal sí, cada vez más, y sobre todo a esa autonomía hay que unirla una suficiencia financiera, porque los servicios cuestan dinero. De ahí que sea necesaria una relación entre todas las administraciones, pero no que unos tutelen a otros, sino dentro de un estado de concertación.

«Se tomarán medidas para realizar ajustes dentro de la plantilla sin menoscabar los servicios que se dan a los ayuntamientos»

—Como es evidente estamos en tiempos de austeridad ¿de qué manera se ha aplicado esa austeridad en la Diputación?

—Aparte de que nos la han aplicado desde fuera con el recorte de partidas presupuestarias, hemos tomado medidas importantes. Llevamos dos años con los sueldos congelados y ahora se han bajado un diez por ciento. Además, hay un control exhaustivo del diputado de Economía y Hacienda del capítulo dos de gastos corrientes y de personal, porque tenemos que dar ejemplo a todos los ayuntamientos. Además, el pleno ha aprobado una movilidad funcionarial que también pretende ahorrar recursos económicos para dedicarlos a lo que tiene que ser una diputación, que es resolver los problemas de los municipios y los ciudadanos.

—¿Qué tiene que decir a los comentarios de que precisamente la plantilla de la institución está sobredimensionada? ¿podría haber algún tipo de recorte en este sentido?

—Hemos hecho un recorte en el sentido de no cubrir las plazas que no sean necesarias y suprimir las horas extraordinarias dentro de las posibilidades que tenemos. También hemos acordado no subir el capítulo de personal más allá de lo permitido por la creación de nuevos puestos de trabajo en servicios. Una institución tiene que ir amoldándose a los tiempos y ahora vienen tiempos difíciles, y desde luego la Diputación y su actual gobierno tomará las medidas necesarias para que se puedan producir esos ajustes dentro de la plantilla, sin menoscabar los servicios que se dan a los ayuntamientos.

—Los ayuntamientos de la provincia con mayor eclosión demográfica han experimentado un crecimiento súbito ¿tienen las herramientas adecuadas para reconducir de forma adecuada esa expansión?

—Por supuesto. Es cierto que cada municipio ha tenido que ir creando los servicios en función de los ciudadanos que venían, pero lo lógico hubiera sido que antes nos hubiésemos adelantado a dar esos servicios o por lo menos a programarlos y priorizarlos. El ayuntamiento que no haya hecho eso ahora lo tiene complicado, pero el que haya entendido ahora está en ventaja. Tenemos que ser lo suficientemente maduros y conscientes para que cada vez que creamos un problema resolverlo por nosotros mismos, y cuando veamos que se nos ha escapado de nuestras competencias acudir a instituciones de rango superior, pero la autonomía junto con la toma de decisiones tienen que ser paralelas.

El urbanismo ha sido decisivo en este crecimiento, para lo bueno y lo malo. Dado el gran volumen de negocio que se ha movido en los últimos años ¿cree que los alcaldes han tenido que soportar muchas presiones en este sentido?

—Habría que hacer un monumento a todos los alcaldes de España en todos los sentidos. Sufrimos 24 horas al día durante todos los años que estamos en la legislatura. El urbanismo es complicado y difícil, por las presiones que se pueden tener a través de promotores y constructores, pero creo que el 99,9 por ciento de los alcaldes se han mantenido en unas posturas sensatas que favorecen el desarrollo de su municipio, y es de agradecer esta labor, esfuerzo y dedicación que los alcaldes dedican a planificar que el urbanismo se desarrolle de la mejor manera posible.

Relacionado con el urbanismo ha habido en la provincia sectores muy castigados por la crisis, como los ladrillos y las puertas ¿qué alternativas se pueden ofrecer?

—En Villacañas su alcalde está realizando una labor extraordinaria. Ha conseguido fondos europeos para poder formar a la gente parada en nuevas actividades que no sean las puertas. Es un error que un municipio o una provincia se dedique exclusivamente a una actividad productiva. Lo que hay que hacer es ser más abierto y diversificar esa producción. Mientras la actividad constructiva ha sido positiva todos hemos vivido de maravilla, pero al bajar han empezado a surgir los problemas. Los empresarios están haciendo un esfuerzo muy grande para adaptarse a las nuevas circunstancias y ahora lo que hay que hacer es dar formación suficiente a los trabajadores que están en paro para poder acceder a cualquier otro puesto que se pueda crear en la zona. En esto deben colaborar empresarios, sindicatos y administraciones.

Efecto frontera

El efecto frontera con Madrid ¿ha tenido más beneficios que desventajas?

—Siempre apostaré por que ha tenido muchos más beneficios. Ha traído industria, puestos de trabajo, riqueza o comunicaciones, porque no hay que olvidar que antes del año 2015 llegará el tren de cercanías a Illescas y que la Comunidad de Madrid ha hecho carreteras que nos han servido a nosotros para esponjar un poco más la relación con Madrid. Además, ha traído a muchas personas que antes vivían a Madrid a hacerlo en nuestros municipios que están dando trabajo al sector terciario o al de servicio. Es posible que en un momento determinado en algunos municipios haya habido por ejemplo problemas de seguridad, pero hay que reconocer que en los últimos años se ha pasado, como en Illescas, de tener un cuartel de la Guardia Civil con 30 efectivos a más de 80, además de las policías locales.