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San Martín de Pusa

Tizón, de fiestas de San Martín de Pusa

Tizón, de fiestas de San Martín de Pusa

El presidente provincial del PP de Toledo, Arturo García-Tizón, visitó el lunes San Martín de Pusa que celebra las fiestas del Santísimo Cristo de Valdepozo, en las que acompañó al alcalde, Daniel

La marcha de don David

La marcha de don David

JOSÉ REYES CALEROCARMENA. El próximo viernes, la comunidad parroquial de Carmena, junto a las autoridades municipales y representantes de las hermandades, tienen previsto celebrar un acto de

Cuando al cerdo le llega su hora

Cuando al cerdo le llega su hora

EFETALAVERA. En municipios San Martín de Pusa y La Nava de Ricomalillo, en la comarca talaverana de La Jara, el dicho de «a todo cerdo le llega su San Martín» mantiene su sentido y la matanza sigue

Los temporeros toman posiciones

Los temporeros toman posiciones

La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) de Toledo prevé que alrededor de 1.300 temporeros trabajarán en la campañade recogida de la aceituna en la provincia, que arrancará en varios municipios el próximo mes de diciembre. Este año, y de modo inexplicable, no se han tramitado solicitudes de mano de obra extranjera de temporadaTOLEDO. La falta de mano de obra para llevar a cabo determinadas tareas agrícolas obliga a los agricultores de la provincia a contratar temporeros. Esta situación, que se hace más patente en ciertas épocas del año, se ha consolidado debido a la despoblación del campo y al paulatino desarrollo de la industria y del sector de los servicios.Sin embargo, y al margen de las motivaciones que justifican la aparición de este fenómeno, arraigado en muchas partes del país, lo cierto es que la llegada de diciembre anuncia la presencia de trabajadores de temporada en una serie de municipios toledanos, en los que arranca la campaña de recogida de aceituna.A pesar de la inexistencia de cifras concretas, la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) de Toledo prevé que alrededor de 1.300 temporeros trabajarán esta campaña en el olivar de la provincia. Una previsión que, según fuentes de la organización agraria, se suele obtener a partir de los resultados del pasado año, y tras la aplicación de los denominados factores de corrección.Respecto a las poblaciones que demandan mano de obra temporera para la recogida de aceituna, éstas son Madridejos, Consuegra, Los Yébenes, Mora, Marjaliza, Almonacid, Nambroca, Burguillos, Polán, Gálvez, Navahermosa, Argés, Guadamur, Santa Ana de Pusa, Belvís de la Jara, San Martín de Pusa, Los Navalmorales, Los Navalucillos, Magán, Cabañas, Hontanar, Villamuelas, Villasequilla de Yepes, Huerta de Valdecarábanos y Yepes.Las estimaciones barajadas por Asaja no se han concretado, no obstante, en peticiones reales de temporeros extranjeros para esta campaña, según indica el director territorial del Ministerio de Trabajo, Lamberto García Pineda, quien asegura que no se han tramitado solicitudes para contratar este tipo mano de obra. Ante esta inexplicable circunstancia, que no se dio la campaña anterior, los olivareros se ven abocados a recurrir a trabajadores procedentes de otros puntos de la geografía española, sobre todo de Andalucía y concretamente de Córdoba, y a aquellos inmigrantes que han obtenido el preceptivo permiso de residencia y se encuentran en situación legal.Si se hubieran registrado peticiones, como suele ser habitual, el proceso para la aprobación de las mismas pasa por diferentes fases. Según explica García Pineda, la primera etapa se refiere a la constitución de la comisión del INEM, en la que toman parte representantes de la Administración regional, los sindicatos y los empresarios. Su cometido es elaborar el correspondiente plan de necesidades laborales, en cuya programación participan las organizaciones agrarias. En este contexto, las decisiones que se adoptan han de incidir en el respeto al salario recogido en el convenio que afecta al sector agrario y, por supuesto, a la habilitación de alojamientos dignos. La segunda fase se centra en la Comisión de Seguimiento del Acuerdo Nacional Agrario, que tiene como función aportar nuevas necesidades asociadas a las tareas agrícolas que ha de desarrollar la mano de obra que se solicita.Posteriormente, la Dirección General de Migraciones, tras recopilar un conjunto de informes, elabora la propuesta definitiva en función de la situación nacional de empleo. Esta propuesta se eleva al Consejo de Ministros que, lógicamente, decide su idoneidad y aprobación.El fenómeno de los temporeros, que a veces se ha desbordado por falta de previsión, exige la habilitación de alojamientos en los municipios a los que estos trabajadores llegan para trabajar en el campo. Son los agricultores contratantes quienes están obligados a proporcionar una residencia digna, para cuya financiación existen subvenciones promovidas por el Ministerio de Trabajo.