La CM-40 regala minutos

Con la nueva variante Suroeste de Toledo un vecino de Cobisa que trabaja en el Polígono ahorra tiempo todos los días. Antes tardaba 17 minutos en hacer el trayecto y ahora sólo 12. Y así, muchos más ejemplos

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El tiempo es uno de los bienes más preciados de esta sociedad y, con la nueva variante Suroeste, abierta al tráfico el pasado martes, los vecinos de los pueblos limítrofes a la capital han ganado, además de una carretera más segura por donde circular, muchos minutos diarios. A municipios como Cobisa, Argés y Burguillos, en donde residen miles de personas que mantienen su actividad profesional en la ciudad de Toledo, la nueva CM-40 les ha venido a mejorar sustancialmente sus comunicaciones por carretera.

En estos primeros cinco días de apertura, muchos ciudadanos han podido comprobar ya este ahorro de tiempo. Por ejemplo, desde Cobisa, en donde viven numerosos toledanos, el ahorro con Olías del Rey es de 11 minutos en cada trayecto. Antes se necesitan 25 minutos para hacer este recorrido y ahora sólo 14. Con el hospital, los vecinos de Cobisa también están unidos ahora en sólo 12 minutos, ganando ocho —antes eran 20— y la distancia con Santa Bárbara es de cinco minutos, según un estudio realizado por la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda.

La situación para los vecinos de Argés también ha mejorado sustancialmente ahora están unidos con Olías en 13 minutos, frente a los 28 de antes, con el hospital en 11, en lugar de 19 y con Santa Bárbara en tan sólo 9 minutos, frente a los 16 que se tardaban sin la nueva circunvalación.

Polán y Olías del Rey, que antes estaban unidos en 36 minutos, ahora lo están en 24 minutos. Los vecinos de Polán llegan al hospital en 18 minutos, frente a los 27 que tardaban antes y a Santa Bárbara en 20, con ocho minutos de ahorro.

Aunque está más lejos de la ciudad de Toledo, la Puebla de Montalbán también ha mejorado mucho sus comunicaciones con la capital regional, en especial con la N-401. Hasta hace tan sólo cinco días, los vecinos de esta localidad tardaban 47 minutos en llegar a la A-42, a Olías del Rey, y ahora sólo 30, ahorrando 17 minutos. Y no sólo eso. También se evitan entrar en la ciudad de Toledo y sufrir los atascos en las horas puntas.

De hecho, una de las mejoras más importantes para la capital regional es que con la nueva autovía CM-40 —que circunda la ciudad desde la Autovía de los Viñedos, pasando por Burguillos, Cobisa, Argés hasta Bargas, en el Norte— se evita que unos 8.000 vehículos, mil de ellos pesados, dejen de cruzar a diario el centro de la capital regional.

Por este motivo, el consejero de Ordenación del Territorio y Vivienda, Julián Sánchez Pingarrón, considera que uno de los elementos más importantes de esta carretera es que «está pensanda para los momentos de mayor tráfico». «Esto va a significar que les vamos a regalar 20 minutos de tiempo todos los días a las personas que antes tenían que atravesar la ciudad de Toledo a primera hora de la mañana», afirma el consejero, que destaca que éste es un «elemento que me parece muy definitorio de lo que significa esta carretera porque regalar 20 minutos a los ocho de la mañana es una auténtica maravilla.

Compromiso cumplido

En declaraciones a ABC, Sánchez Pingarrón asegura, además, que la nueva autovía va a mejorar las comunicaciones de todos los pueblos del entorno de la capital,que han crecido mucho. «Toledo ha crecido mucho, pero las urbanizaciones de los pueblos del entorno de forma muy importante en los últimos años y está claro que hay mucha comunicación diaria entre estos pueblos y Toledo y con esta nueva autovía se va a facilitar todas las comunicaciones y, además, evitamos que el tráfico pase por Toledo» porque, según sus datos, «son 8.000 los vehículos de tráfico inicial los que estimamos que van a circular por esta carretera y que antes estaban obligados a pasar por el centro».

«Ahora estos vehículos no sólo dejan de colapsar la ciudad sino que, además, sus conductores ganan 15 ó 20 minutos de desplazamiento», explica.

Además, el consejero resalta que la construcción de esta Variante Suroeste «era un compromiso del Gobierno de Castilla-La Mancha con la ciudad de Toledo, que firmamos en su día, y lo más importante es que hemos cumplido». Y es que, según dice, no hay ninguna obra por parte del Gobierno regional que esté parada o que se haya parado; todas las hemos realizado». Se muestra también especialmente orgulloso con su ejecución porque «se han cumplido los 30 meses de plazo y las únicas interrupciones que hemos tenido han sido por motivo climatológicos, por nieve o lluvia». El consejero recuerda también que ha visitado muchas veces la marcha de su construcción, que ha costado más de 114 millones de euros, y «ha habido momentos en que aquí estaban trabajando más de 500 ó 600 personas. Esto es un dato relevante también en cuanto a empleo en la construcción».

Finalmente, la variante fue inugurada el pasado martes por el presidente de Catilla-La Mancha, José María Barreda, que estuvo acompañado por el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, los alcaldes de la zona, vecinos y otros cargos provinciales. Ese día, Barreda se comprometió a «seguir trabajando» hasta conseguir la apertura de la Ronda Este para conformar ese anillo que circunde finalmente a toda la ciudad y facilite el acceso al futuro hospital universitario de Toledo, actualmente en construcción.

Falta la Ronda Este

La Ronda Suroeste dota a Toledo de una carretera que descongestiona el tráfico que hasta ahora debía atravesar su núcleo urbano y que, junto con la Autovía A-40 y la futura Variante Este de Toledo, cierren un anillo completo de circunvalación de la ciudad. Esta nueva vía sirve además para distribuir el tráfico entre los diferentes barrios de Toledo así como de la gran cantidad de urbanizaciones de su entorno.

Esta infraestructura supondrá, también, una mejora sustancial para el tráfico procedente de las localidades del sur de la provincia de Toledo (Montes de Toledo) y norte de la provincia de Ciudad Real y concretamente localidades como Burguillos, Cobisa, Argés, Polán o Bargas, dando servicio a una población estimada en más de 150.000 personas.

También sirve para mejorar las comunicaciones entre el norte y sur de la provincia y de ésta con Madrid, así como para hacer más fluidas las relaciones dentro de una amplia comarca, con centro en Toledo pero con un radio de influencia muy amplio, de unos 40 kilómetros.

El trazado de la autovía

En cuanto a su trazado, la Ronda Suroeste parte del actual enlace de la Autovía de los Viñedos con la N-401, al sureste de Toledo en las proximidades de Nambroca y continúa en dirección este y en los enlaces de Cobisa y Argés se prevén todos los movimientos posibles para el acceso a estos núcleos.

El siguiente enlace se ubica en la confluencia con la CM-401, el trazado gira en este punto hacia el norte dirigiéndose hacia la vega del Tajo. En este tramo se dispone, en la calzada izquierda, un tercer carril adicional para vehículos lentos con el fin de evitar la interferencia de éstos con el tráfico ligero a lo largo de esta larga pendiente y antes de cruzar el río se ubica el enlace con la CM-4000.

El viaducto sobre el Tajo tiene una longitud de 314 metros y está formado por seis vanos. Una vez cruzado el río Tajo, se encuentra el enlace de Lavaderos, contemplado en el Plan de Ordenación Municipal de Toledo.

La conexión con la Autovía A-40 (en construcción) se conseguirá con el séptimo de los nueve enlaces proyectados. En su tramo final se diseña el enlace de Bargas Sur y finalmente la conexión con la autovía A-40, en la Variante Norte de Toledo.