Las localizaciones están en las márgenes del Canal Real del Jarama (en la imagen, a su paso por Borox)
Las localizaciones están en las márgenes del Canal Real del Jarama (en la imagen, a su paso por Borox) - ABC

El CSN tiene bajo vigilancia radiológica cuatro localizaciones en La Sagra

Hay zanjas con lodos radioactivos en Seseña, Villaluenga, Borox y Villaseca desde hace 48 años pero no suponen ningún peligro para la población

ToledoActualizado:

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) mantiene bajo vigilancia radiológica hasta seis áreas en todo el territorio español en las que se ha detectado presencia de radiactividad aunque sin riesgo radiológico, aseguran. Entre ellas, apunta localizaciones situadas en términos municipales de las provincias de Madrid y Toledo, en las márgenes del Canal Real del Jarama.

Son ocho zanjas de longitud y profundidad variable, conocidas como las Banquetas del Jarama, con presencia de productos de fisión y en las que se ha realizado determinaciones para Cesio-137 y Estroncio-90.

En el caso de la provincia de Toledo son cuatro los municipios de la zona de La Sagra en los que existen zanjas con lodos radiactivos, según ha informado a ABC Raúl Urquiaga, miembro de Ecologistas en Acción. Se trata de Villaluenga de la Sagra, Seseña, Villaseca de la Sagra y Borox, aunque hay una quinta zanja de la que el CSN no ha aportado la ubicación.

«El Consejo de Seguridad Nuclear dice que estos restos no tienen ningún peligro para la población y no lo podemos en duda, pero sorprende que estén ahí durante 48 años sin ningún tipo de control y que haya habido personas expuestas a ellos», añade.

Según un comunicado sobre la vigilancia radiológica del CSN en terrenos con radiactividad en España remitido por el Consejo de Seguridad Nuclear, en este momento no existe ningún terreno declarado como contaminado en España «por la ausencia de regulación específica sobre terrenos contaminados radiológicamente». Pero sí subraya que el CSN ha tenido conocimiento de distintos emplazamientos con presencia de radiactividad «en los que se estima que no existe riesgo radiológico significativo».

Hace 48 años

Urquiaga explica que no pueden determinar qué tipo de riesgo puede provocar un vertido de hace 48 años, y critica que las autoridades responsables hayan ocultado informes de 1995 y 2012 a las administraciones que pueden verse implicadas como son los ayuntamientos, la Confederación Hidrográfica del Tajo e incluso la Junta de Comunidades. «No es tolerable que ocurra, ni que en 48 años se haya mantenido en secreto la ubicación», reprocha Urquiaga, quien además demanda que se reúnan el CSN y las administraciones locales y regionales implicadas para concretar en qué estado se encuentran las zanjas con lodos radioactivos.

«En algunos casos se han realizado movimientos de tierras, que podrían haber motivado filtraciones. Es el caso de Seseña, donde la autovía de Andalucía pasa por encima de una de las zanjas, por lo que es probable que cuando se realizaran las obras, trabajadores y vecinos estuvieran expuestos a un riesgo del que no fueron alertados», apunta el ecologista.

Sin embargo, Urquiaga incide en que una vez que el Consejo de Seguridad Nuclar ha admitido la existencia de suelos contaminados, debe hacerse un inventario, realizar estudios y análisis de la situación «y certificar que no hay peligro de contaminación de agua por filtraciones despúes de 48 años».

Ecologistas en Acción, según Raúl Urquiaga, no quiere crear alarma, pero sí denunciar actuaciones de una administración que dejó esos residuos sin control.

En todos estas zonas y «ante la ausencia de regulación específica», el CSN ha venido actuando «caso por caso» y en función de su riesgo o impacto radiológico potencial, con el objetivo de garantizar la protección radiológica de la población y del medio ambiente. Así, ha llevado a cabo acciones para determinar el riesgo radiológico, mediante el estudio de las posibles situaciones que puedan dar lugar a la exposición de la población y estableciendo en cada caso las acciones necesarias, como son programas de vigilancia o el establecimiento de restricciones de uso del terreno.