Cápsulas intervenidas por la Guardia Civil
Cápsulas intervenidas por la Guardia Civil

Siete detenidos por vender medicamentos ilegales como suplemento nutricional

Utilizaban un laboratorio clandestino en Huecas. En la operación «Roja2-Capsula-Cloro» se han realizado registros domiciliarios en Fuensalida

ToledoActualizado:

La Policía Nacional, la Guardia Civil y la Agencia Tributaria han desarticulado un grupo que producía y vendía medicamentos ilegales como suplementos nutricionales en una operación en la que han detenido a seis españoles y un belga y practicado registros en Toledo, Madrid y Barcelona.

Los detenidos, tres hombres y cuatro mujeres de entre 32 y 64 años, a los que se les atribuye delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico y falsedad documental, utilizaban un laboratorio clandestino en Huecas y realizaban el envasado final y el almacenaje en Arroyomolinos (Madrid).

En esta operación conjunta se han realizado registros domiciliarios en las localidades toledanas de Fuensalida y Huecas, en la madrileña de Arroyomolinos y en la barcelonesa de Sant Boi de Llobregat, en los que se han intervenido productos cuya venta podría haber generado a los arrestados un beneficio de millones de euros, informan la Policía Nacional y la Guardia Civil.

En concreto, 10,5 kilos de principio activo tadalafilo con el que se habrían fabricado alrededor de dos millones de cápsulas, más de cien mil cápsulas con medicamento preparadas para la venta, materia prima para su elaboración y maquinaria para la fabricación.

La operación denominada «Roja2-Cápsula-Cloro» se inició en febrero de 2018 cuando se detectó la entrada en Madrid-Barajas de varios paquetes procedentes de China que contenían tadalafilo, principio activo deun medicamento para tratar la disfunción eréctil. Esta ssustancia puede representar un peligro para la salud pública sin el preceptivo control sanitario.

Los investigadores comprobaron que los envíos tenían como destinatario a un entramado familiar ubicado en la localidad toledana de Fuensalida y en la madrileña de Arroyomolinos, y comprobaron que estas personas también recibían blisters y cartonajes para envasar medicamentos.