José Luis Sevilla (de pie, primero por la derecha), con su plantilla
José Luis Sevilla (de pie, primero por la derecha), con su plantilla - QUESOMANCHEGO

«WORLD CHEESE AWARDS»Un queso de Toledo se come el mundo

El Cristo del Prado Semicurado, de Madridejos, triunfa en el concurso mundial de Birmingham

ToledoActualizado:

Cuando el sábado 28 de noviembre José Luis Sevilla recibía el premio de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto) al mejor empresario del año acababa de recibir otra noticia, y es que las buenas nuevas nunca llegan solas. Pero ha sido esta semana cuando se ha hecho público que uno de los quesos manchegos de oveja de su empresa Cristo del Prado, de la localidad toledana de Madridejos, ha sido seleccionado entre los 62 mejores del mundo.

El queso en cuestión es el Cristo del Prado Semicurado, que ha conseguido una medalla Super Oro en los «World Cheese Awards» de 2015, los más importantes premios del sector celebrados en la ciudad inglesa de Birmingham. Sin embargo, éste no ha sido el único reconocimiento que la empresa de José Luis Sevilla se ha traído hasta Madridejos, ya que su queso Valdehierro Curado también recibió una medalla de oro este año en estos mismos galardones.

Según explica a ABC José Luis Sevilla, el Cristo del Prado Semicurado, el que se encuentra entre los mejores del mundo de este año «es un queso que enseguida empieza a dar sabores, ya que a los 20 ó 25 días de fabricarlo comienza a dar una sensación muy intensa». Pero sobre todo, destaca, «hemos conseguido un gran retrogusto gracias a una serie de técnicas, como el tipo de fermentos o la maduración en cámaras, entre otras, ya que cada quesero tiene una forma de trabajar diferente».

Unos premios que se suman a otras tres medallas Super Oro y cinco de oro en años precedentes. En total, con estos dos últimos galardones, Quesos Cristo del Prado ha obtenido 58 reconocimientos nacionales e internacionales en sus 30 años de vida, dentro de los cuales hay que destacar los dos Gran Selección otorgados a sus productos.

El secreto de sus éxitos

«Todos estos reconocimientos siempre suponen un prestigio», asegura el director gerente y fundador de Quesos Cristo del Prado, que apunta como el secreto de sus éxitos a «una mezcla de suerte y del trabajo bien hecho». En este sentido, señala que su empresa es la única de España con sellos de calidad BRC e IFS, con clasificación A, un certificado de calidad dentro de este sector.

«Pero el verdadero secreto es que contamos con unos ganaderos muy buenos que miman a sus animales, y la leche que utilizamos proviene de ovejas criadas tanto en monte como en pradera, que se mezclan en nuestros quesos. Eso sí, siempre exigimos mucho a nuestros ganaderos para obtener una excelente materia prima», afirma.

José Luis Sevilla recoge el premio de Fedeto al empresario del año
José Luis Sevilla recoge el premio de Fedeto al empresario del año - Ana Pérez Herrera

Según cuenta Sevilla, cuando comenzó a trabajar era un simple ganadero con sus propias ovejas y que elaboraba quesos artesanalmente. Fue en 1978 cuando él y su hermana decidieron constituirse como socios y fundar su propia empresa en Madridejos. En un principio, propusieron a los ganaderos de la zona constituirse como cooperativa, pero ante la negativa de éstos, ambos hermanosdecidieron comenzar a trabajar con una ganadería propia, de su familia, y así, poco a poco, han ido ampliando su actividad de elaboración de quesos.

«Al ver que vendíamos cada vez más quesos comenzamos a trabajar con más ganaderos, hasta el día de hoy, que estamos constituidos por más de 50 ganaderías en toda Castilla-La Mancha», señala el fundador de Quesos Cristo del Prado. En este tiempo la fábrica ha pasado de una producción de unos 30.000 litros anuales en sus inicios a los 3.600.000 anuales en la actualidad, «siempre de leche de oveja exclusivamente», recalca.

La empresa tiene su principal objetivo en la exportación, siendo sus quesos de la Denominación de Origen Queso Manchego los que se destinan al mercado exterior. Actualmente sus productos están presentes en 32 países, a los que exportó un 85% de su producción total, en lugares tan dispares como China, Australia, Japón, Estados Unidos, Canadá, Emiratos Árabes o Europa.

A pesar de esa gran presencia en el extranjero, Sevilla hace autocrítica. «Los queseros somos un poco quijotes, pero no estamos sabiendo transmitir el verdadero valor que tiene el queso manchego, que es reconocido de por sí. Debido al afán de vender en todo el mundo estamos bajando los precios, cuando lo que hay que hacer es vender a un precio justo», concluye.