Imagen de archivo de una operación contra la pornografía infantil
Imagen de archivo de una operación contra la pornografía infantil - Policía

Dos detenidos en Toledo por su presunta implicación en una red que intercambiaba pornografía infantil

Se trata de un parado y de un comercial, ambos de 31 años

ABC
ToledoActualizado:

La Policía Nacional ha desarticulado una red que, presuntamente, se dedicada a intercambiar pornografía infantil a través de una aplicación de mensajería instantánea. Los agentes han detenido a nueve personas, dos de ellas en Toledo: un parado de 31 años y un comercial, de la misma edad, que intercambiaban material pedófilo de niñas muy jóvenes a través de distintas aplicaciones de mensajería.

Los nueve arrestados, repartidos por todo el territorio nacional y que tenían perfiles muy diferentes, aprovechaban un servicio de chat anónimo, cifrado y desechable, para intercambiar imágenes de abusos a menores sin dejar rastro en internet, según las pesquisas policiales.

La investigación comenzó hace unos dos años. Agentes especializados de la Policía Nacional agruparon diversa información relativa al uso ilícito que un grupo de personas hacía de un servicio de mensajería instantánea.

Concretamente, se trataba de una aplicación que ofrece servicios de chat anónimos, cifrados y desechables que permite crear «salas» a las que se puede acceder con contraseña, o sin ella pero bajo invitación, y cuyo contenido se destruye cuando los usuarios abandonan la conversación. Los investigados se aprovechaban de las ventajas que ofrecen estos servicios para compartir e intercambiar pornografía infantil al tiempo que pasaban desapercibidos.

Dado que el chat no solicita ningún dato de registro para acceder a sus servicios, los agentes tuvieron que analizar los diferentes «nicks» utilizados, así como el tipo de imágenes distribuidas, las salas en las que se reunían y las características de los archivos compartidos. Con los datos obtenidos de este análisis, y el apoyo de un «software» específico, consiguieron agrupar información relativa a 13 personas que, presuntamente, habrían compartido archivos ilícitos.

Con el avance de la investigación, los agentes consiguieron ubicar a los diferentes autores por toda la geografía española, motivo por el que se solicitó la colaboración de policías de diversas provincias. Se realizaron registros en Madrid (1), Toledo (2), Zaragoza (2), Sevilla (2), Segovia (1), Tenerife (1), A Coruña (1), Badajoz (1), Soria (1) y Barcelona (1).

Además de los nueve detenidos, los agentes investigan a otras cuatro personas, todas ellas con perfiles muy diferentes.

En A Coruña localizaron al más peligroso de los detenidos. Se trata de un reincidente en delitos relacionados con pornografía infantil, que se hacía llamar «amo» en la red y había creado un canal secreto de nombre «perversión» para transmitir y recibir archivos ilícitos.

Por otra parte, en Mérida han detenido a un informático de 42 años al que se le encontraron más de 2.000 archivos relacionados con material sexual de niñas preadolescentes.

En Segovia localizaron a un encargado de almacén, de 52 años, que para evitar dejar rastro de las web pedófilas que visitaba las apuntaba en una hoja que mantenía oculta en su domicilio. Los dos individuos detenidos en Zaragoza y Madrid son militares; sin embargo, los investigadores no tienen constancia de que se conocieran entre sí.

El último arrestado, residente en Paracuellos del Jarama (Madrid), tomaba extraordinarias medidas de seguridad, lo que hizo muy complicada su vigilancia, así como la investigación de sus terminales informáticos.

Por último, en Sevilla ha sido imputado un matrimonio por la tenencia de material pedófilo, aunque fue necesario interrumpir el registro en el domicilio por desmayarse en dos ocasiones uno de los cónyuges.

La Policía Nacional cuenta con una dirección de correo electrónico, denuncias.pornografía.infantil@policía.es, donde cualquier ciudadano puede poner en conocimiento de unidades especializadas, siempre de forma anónima, los hechos o situaciones presuntamente delictivas relacionadas con páginas web, publicaciones o cualquier situación que ponga en peligro al menor en el uso de las nuevas tecnologías.