La bibliotecaria, María José Olivares, con dos voluntarios, posa ante decenas de cajas con libros donados
La bibliotecaria, María José Olivares, con dos voluntarios, posa ante decenas de cajas con libros donados - Facebook

La Biblioteca de Cebolla recibe más de 15.000 libros en dos meses

Paralizan la recogida de ejemplares por falta de espacio. «Estamos abrumados», dice la bibliotecaria María José Olivares

ToledoActualizado:

«Desde la Biblioteca de Cebolla agradecemos todas las donaciones que nos han llegado desde todos los puntos de España pero tenemos que parar la recogida de donaciones porque estamos abrumados y de momento nos falta espacio para gestionar más recogidas. De corazón: ¡¡¡Muchas gracias!!!».

Este es el mensaje colgado este viernes por la mañana en la página de Facebook de la Biblioteca de Cebolla, que desde el pasado 7 de septiembre, fecha en la que una riada inundó este espacio municipal y se perdieron más de 10.000 libros, ha conseguido reunir más de 15.000 ejemplares llegados desde todos los lugares de España.

La bibliotecaria, María José Olivares, dice estar desbordada. Ahora cuentan con una pequeña sala en la casa de la Cultura, donde no hay espacio material para guardar los miles de volúmenes recibidos, aunque matiza que hay donaciones en marcha y que tendrán que recepcionarlas cuando lleguen al pueblo.

Donaciones de particulares, editoriales (Letras con Arte, SM, Edelvives, RDA, Oqo, Penguin Random House), ayuntamientos de todo el país, asociaciones y universidades han ido llenando de cajas el provisional y reducido espacio de la biblioteca por lo que resulta casi imposible amontonar más cajas en la Casa de la Cultura del municipio.

Escritores

También han enviado sus libros varios escritores: Eloy Moreno, Reverte, Elia Giner, Mikel Santiago, Fernando Aramburu, Blue Jeans o Laura Gallego, entre otros autores. Pero sin duda lo que más ha impresionado a María José Olivares es el empeño de un niño autista de Getafe, que ya se ha desplazado en dos ocasiones a Cebolla para entregar en persona sus libros.

También esta semana ha viajado hasta la localidad toledana una mujer de Málaga, cuyo objetivo era entregar personalmente los ejemplares a la Biblioteca de Cebolla.

Como no pueden almacenar más libros en la Casa de la Cultura, se están empaquetando debidamente y se guardan en cámaras herméticas de una cooperativa de fruta de la localidad. «Es imposible de gestionar una cantidad así, ya han llevado 24 palés de cajas con libros, pero ahí pueden estar hasta el mes de junio que comienza la temporada y tienen que conectar las cámaras», explica la bibliotecaria.

Mientras tanto, la actividad de la biblioteca continúa y Olivares espera que finalicen las obras en un edificio que en 2010 se iba a destinar a un Centro de Atención a la Infancia (CAI) y será la ubicación definitiva de la Biblioteca de Cebolla, según propuso la alcaldesa Silvia Díaz.