FOTOS: ANA PÉREZ HERRERA

El gran legado de Marañón

Tras su paso por la Biblioteca Nacional llega al centro cultural San Marcos de Toledo la exposición «Gregorio Marañón 1887-1960. Médico, humanista y liberal». La muestra permacerá abierta hasta el próximo 12 de diciembre

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Quien entre por la puerta del Centro Cultural de San Marcos en Toledo comprenderá por qué Gregorio Marañón fue, es y será considerado uno de los más brillantes intelectuales españoles del siglo XX. En el interior de este antiguo convento se combinan la majestuosidad del edificio con la grandiosidad de más de doscientas piezas, algunas de ellas inéditas, entre pinturas, esculturas, fotografías, manuscritos, cartas, material científico, obras de arte y libros recuerdan al gran humanista a través de la exposición «Gregorio Marañón 1887-1960. Médico, humanista y liberal», que se podrá visitar hasta el próximo 12 de diciembre.

Una exposición que, tras exponerse en la Biblioteca Nacional de España, ahora recala en Toledo y recorre a través de siete apartados la biografía y el legado intelectual y científico de Marañón. La primera parte de esta exhibición muestra los orígenes de este gran ilustre a través de una veintena de piezas entre las que destaca el retrato de Menendez Pelayo que realizó Sorolla. Junto a él, otros retratos, cartas y fotografías de familia, así como libros dedicados por Marañón a su mujer, Dolores Moya, componen el núcleo de esta sala.

Más adelante nos encontramos con «La Edad de Plata» de la cultura española, que supuso el encuentro de España con la modernidad. En esta sala se analiza la relación de Marañón con algunos de los representantes más importantes de la Edad de Plata. Encuadrados por el majestuoso carboncillo y óleo en el que Ignacio Zuluaga comenzó a retratrar a muchos de sus amigos. Esta sala además, recoge libros dedicados y cartas de los intelectuales más cercanos a Marañón (Unamuno, Baroja, Ortega o Lorca, entre otros). Así como retratos de buena parte de ellos realizados por autores como Vázquez Díaz o los mencionados Sorolla y Zuloaga.

Desde el Cigarral de Menores

Continuando con el recorrido llegamos a «Visión de España», que aborda la idea que Marañón tenía sobre España, y de la que dejó testimonio en muchos de sus escritos, así como su especial relación con la ciudad de Toledo y su Cigarral de Menores, que tan importante fue en la biografía de Marañón y donde reunió a muchas de las personalidades españolas y extranjeras que configuraron la historia de su tiempo.

Presentada a través de obras de arte de autores como El Greco y «Cristo resucitado», Regoyos y «Bahía de San Juan», Gutiérrez Solana y «Procesión nocturna en Parcorbo» o Julio Antonio y «Hombre de La Mancha». Además se pueden encontrar citas del médico sobre la ciudad, lienzos, fotografías con amigos en su cigarral y la reproducción de su despacho, donde el médico escribió buena parte de sus obras. La sala termina con el manuscrito del diario del viaje a Las Hurdes de Marañón, así como las fotografías de él mismo.

Y si nos adentramos un poco más, admiraremos el espacio denominado como «humanismo médico», donde se muestran pequeñas recreaciones con materiales de la época de tres espacios en los que Marañón desarrolló su labor científica: laboratorio, sala de hospital y consulta clínica. Entre otras se recogen el fonendoscopio y osicilómetro que usó el propio Marañón así como su mesa de trabajo en el hospital y numeroso material e instrumental de su Servicio y laboratorio (microscopios, material quirúrgico, carro de curas, etc) procedentes en su mayor parte del Museo de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III de Madrid.

Su paso por el exilio

Así, en la sala «Liberalismo y política» se muestran cartas que Marañón cruzó con algunos de los protagonistas de la época de la dictadura de Primo de Rivera, la II República, la guerra civil y el franquismo. Además se recoge material personal de su paso por el exilio, fotografías de los momentos clave a los que se enfrentó (encarcelamiento, presentación de la Agrupación al servicio de la República, estallido de la Guerra Civil, exilio o regreso a España), así como algunas obras de arte como el boceto para los murales de Naciones Unidas que le regaló Josep María Sert (colección particular).

«Historiador y ensayista» es la sexta sala, donde se presentan manuscritos y obras de Gregorio Marañón en el ámbito histórico y ensayístico. Destacan los diferentes manuscritos de «El Greco y Toledo» (colección particular) que permiten al visitante seguir el proceso de formación de este libro. Además se recogen manuscritos de otras obras de Marañón como «El Conde Duque de Olivares» o «Los Tres Vélez», ambos proceden de la Casona José María de Cossio de Tudanca, en Cantabria.

Además se presta especial atención a su paso por las Academias, ya que Marañón fue miembro de cinco de estas Corporaciones, caso únicamente igualado en nuestro país por Cánovas del Castillo y Francisco Silvela.

Finalizando el recorrido llegamos a «La herencia de Marañón», donde se muestra que ha ocurrido con el legado de Marañón tras su muerte, la recepción de su obra, entre las que destacan sus «Obras Completas», el recuerdo que dejó en los que le siguieron en la medicina o cómo se evocó su figura liberal con ocasión de su centenario en 1987. La muestra se cierra con el retrato que Ignacio Zuluaga hizo al Doctor Marañón en 1919. Junto a él se muestra el libro con el que el médico posó para el pintor y la carta que Marañón escribió a Zuloaga comentado los elogios que había suscitado entre sus allegados.