Joan Manuel Serrat, en Toledo
Joan Manuel Serrat, en Toledo - ANA PÉREZ HERRERA

Serrat, música y también mensaje

Unas 5.000 personas disfrutaron del recital en la plaza de toros de Toledo, en su gira «Mediterráneo da capo»

TOLEDOActualizado:

Durante dos horas, Joan Manuel Serrat desgranó la magia de su voz y de sus canciones en un concierto en el que no solo hubo música. También pequeñas reflexiones, entre canción y canción, que compartió con los espectadores en tono irónico y simpático.

Señaló que en esta nueva gira y el título de su último trabajo, Mediterráneo da capo, quiere recordar la aparición de su universalmente conocido LP (long-play, como se decía por aquellos entonces, ahora llamado álbumes). Yera como una vuelta a su Mediterráneo, porque, como dijo el cantautor barcelonés, da capo «es un vocablo italiano que se traduce por al principio.

Joan Manuel Serrat empezó su concierto con el tema principal de «Mediterráneo» y luego tomó la palabra para pedir excusas por el aplazamiento del concierto el sábado a causa de la lluvia. En este caso, buscó el lado positivo de esa situación: «La lluvia es un elemento que forma parte de la naturaleza y contra la que nada se puede hacer. De todas formas, me alegro en parte de la suspensión, ya que me ha permitido estar un día más en Toledo. Tienen ustedes una ciudad preciosa, de verdad». Y remató: «También es cierto que la lluvia, el agua, viene muy bien al campo y hay mucho campo que la necesita en Castilla-La Mancha».

La carcajada del público

Serrat aclaró que Mediterráneo es un trabajo «que llevé a cabo hace 47 años y no he esperado a cumplir 50, un número redondo, porque a mi edad no se puede andar ya con muchas esperas...». El público reaccionó con una carcajada generalizada llena de cariño hacia esta visión de la vida de un Joan Manuel que nació hace ya 74 años en el castizo barrio barcelonés del Poble Sec, junto a la popular avenida del Paralelo.

Otro momento anecdótico se vivió al finalizar los diez 10 temas que componen «Mediterráneo». Serrat aprovechó ese momento para dirigirse al público y anunciarles que «bueno, pues hasta aquí hemos llegado...». Los espectadores reaccionaron con un «¡ohhh!» desilusionante, temiendo que el concierto ya se hubiera acabado. Pero Serrat cortó rápido ese suspense y tranquilizó con un «hasta aquí hemos llegado... para el homenaje a Mediterráneo. El concierto sigue con otros temas, yo no tengo prisa por acabar, a pesar de que mañana, lunes, es día laborable para muchos de ustedes».

El momento cumbre del recital llegó con el archiconocido «Cantares», un tema que Serrat cantó a dúo con el público presente en un nexo de gran emoción. Otro momento nostálgico de la noche fue cuando Serrat cantó «Vencidos», tema dedicado al ingenioso hidalgo Don Quijote, «una obra en la que Miguel de Cervantes puso en escena al personaje manchego más importante de la historia. Y no me quiero olvidar ahora de Bahamontes, Andrés Iniesta, Almodóvar o Sara Montiel», dijo el artista, en un homenaje a los ilustres de Castilla-La Mancha. Cuando Serrat habló de Don Quijote citó a Argamasilla de Alba y El Toboso. Casualmente, entre el público asistente había grupos que habían llegado al concierto desde esos dos municipios.

El concierto en Toledo tuvo una gran puesta en escena, con sonido y luz a raudales. El artista barcelonés estuvo acompañado por seis músicos y la dirección desde el piano del gran Ricard Miralles, un hombre «de toda la vida» de Serrat. Todo perfecto, con la excepción de una interrumpió durante 10 minutos debido a un pequeño problema técnico en el escenario. Poca cosa porque, en suma, triunfó la música y la palabra de Serrat, don Joan Manuel.