Fachada del museo
Fachada del museo - Luna Revenga

Terminan las obras en el Taller del Moro, cerrado hace más de 15 años

Doce meses de trabajos para una reforma que llegó a estar paralizada por una orden judicial

ToledoActualizado:

«Todo tiene su final, nada dura para siempre», cantaba el salsero puertorriqueño Héctor Lavoe. Y así ha ocurrido con las obras del museo Taller del Moro, único monumento civil de la primera mitad del siglo XIV que se conserva en Toledo. Aunque el final de los trabajos estaba previsto para mayo de 2015, las tareas de restauración en este edificio, cerrado al público desde hace más de 15 años, acaban de concluir después de doce meses.

En ese tiempo la reforma, criticada por la instalación de una caseta acristalada y por la tala de varios árboles (uno de ellos un ciprés centenario), ha llegado a estar paralizada por una orden judicial.

Fuentes del Ministerio de Cultura han explicado que en el Taller del Moro se ha actuado primero a través del Instituto de Patrimonio Cultural de España, que recuperó las ricas yeserías mudéjares, y en 2015 para «acondicionar su acceso y habilitar su visita pública».

Esta última actuación ha consistido en pavimentar el callejón que da entrada al edificio. Se ha instalado también una silla elevadora para personas de movilidad reducida, que permitirá salvar la fuerte inclinación del callejón. Asimismo, se habilitado de una zona de aseos adaptados, se ha pavimentado el interior del edificio y se ha construido en el callejón de entrada una controvertida caseta acristalada para alojar al personal de vigilancia del recinto y que sirva de «punto de atención» a los visitantes. «Todo ello necesario para posibilitar la puesta en uso del conjunto monumental como espacio público cultural visitable», según el Ministerio de Cultura.

Los trabajos han sido ejecutados por la empresa «Compañía Internacional de Construcción y Diseño, S. A.» por un importe de 311.351,36 euros. La ejecución de la obra no ha tenido «ningún modificado ni sobrecoste», según el Ministerio de Cultura, aunque sí ha sufrido unos meses de suspensión tras la denuncia de un vecino, el artista toledano Francisco Rojas, dueño de una vivienda anexa al museo.

Este pintor, fundador del grupo Tolmo, asegura que la flamante caseta acristalada «quita protagonismo» al monumento y ha enterrado restos de muros romanos. No obstante, desde el Ministerio de Cultura se indica que Rojas considera «estar perjudicado en su derecho de vistas por la construcción de la caseta acristalada», de 3x3x3 metros de longitud. Este asunto está pendiente de resolución judicial.

Fecha de apertura

Ahora el Ministerio de Cultura está a la espera de recibir la obra para constatar que todas las actuaciones realizadas son las que se contemplan en el proyecto aprobado.

Una vez recibido de conformidad el edificio, el ministerio lo cederá a la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, que tiene la responsabilidad de su gestión. La apertura al público es competencia del Gobierno regional, si bien «habitualmente se consensúa» con el Ministerio de Cultura, según han indicado fuentes de este departamento.