Sánchez saluda a Tolón en presencia de Page
Sánchez saluda a Tolón en presencia de Page - L. Revenga

Sánchez expresa su «compromiso firme» para finalizar la A-40

Page plantea construir una «M-80 industrial que dé salida a todo el tráfico de Madrid»

J. A. P.
ToledoActualizado:

La primera visita a Toledo del socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno fue aprovechada por Emiliano García-Page, su homólogo en Castilla-La Mancha, para hacerle una serie de peticiones para la región en materia de infraestructuras.

La principal, la de «terminar» la carretera A-40, uniendo Ocaña con Toledo, a la que Sánchez expresó su «compromiso firme». Page también planteó unir la A-3 con la A-2 entre Tarancón y Guadalajara; y, como colofón, construir una «M-80 industrial que dé salida a todo el tráfico de Madrid, mirando no solo al Mediterráneo, sino también a Portugal».

Al mismo tiempo, el presidente regional agredeció a Sánchez que en el último Consejo de Ministros se aprobara una partida de 1.100 millones de euros para mejorar la red ferroviaria en Talavera de la Reina y su comarca.

Por su parte, Sánchez aseguró que la buena marcha de la economía nacional, que seguirá creciendo por encima de la media comunitaria, permitirá que en España se creen 800.000 nuevos empleos entre este año y 2019.

En cuanto a los Presupuestos del próximo año, el presidente del Gobierno dijo que servirán para seguir saneando las cuentas públicas y reduciendo el déficit público, con lo que España saldrá del «brazo correctivo» de la Unión Europea. También que se prevé un superávit primario, el primero desde 2007, que ayudará a reducir la deuda pública.

Por otro lado, Sánchez hizo una defensa del Estado de las autonomías frente a los que quieren volver al «fantasma de la recentralización». «Nunca habrá democracia sin descentralización y sin reconocer la diversidad territorial, y no habrá diversidad territorial si no hay democracia», dijo el presidente del Gobierno, quien en este tema destacó «el valor del autogobierno». Por último, añadió que si hay una «lección» que ha dejado estos diez años de crisis económica, es que la cohesión social y la competitividad van unidos.