Pablo García posa en una de las escaleras del Ayuntamiento de Toledo
Pablo García posa en una de las escaleras del Ayuntamiento de Toledo - H. Fraile

Pablo García: «Quería romper mi burbuja de confort; mi vida antes era 'fácil'»

El nuevo concejal de Deportes en Toledo trabajaba como fisioterapeuta en el Hospital Nacional de Parapléjicos, no está afiliado al PSOE ni tenía experiencia en política

ToledoActualizado:

Pablo García Martín (1981) es uno de los concejales más jóvenes del Ayuntamiento de Toledo. Fisioterapeuta en el Hospital Nacional de Parapléjicos y en la clínica Axis, ni está afiliado al PSOE ni tenía experiencia en política.

¿Cómo le convenció la alcaldesa para meterse en este jaleo?

Con Mila ya tenía una amistad de hace tiempo y, hablando con ella, me dijo: «He pensado en ti para que me acompañes en esta aventura». Esto fue un viernes, me dijo que me lo pensara el fin de semana y que la diera una respuesta el lunes. No me dijo que fuera a llevar Deportes, pero sabía que era donde me podía utilizar mejor.

¿Por qué dio el paso?

Porque quería romper mi burbuja de confort. Mi vida antes era muy «fácil», entendiendo fácil como algo en lo que siempre he trabajado y en lo que más o menos podía pilotar. En el Hospital de Parapléjicos por la mañana y en la clínica por la tarde era feliz. Entonces me dije: «Quiero hacer algo nuevo».

Antes de entrar en ella, ¿qué pensaba de la política?

Realmente, no sé de política. Me estoy dando cuenta de que hay muchísimas cosas que desconocía. Lo que creo es que desde la política se pueden hacer muchísimos cambios para ayudar a los más desfavorecidos.

¿Qué le ha sorprendido en este primer mes en el Ayuntamiento?

Todo. Estoy con ojos y oídos muy abiertos, y boca lo más cerrada posible para no meter la pata. Me ha sorprendido la buena relación que hay entre los miembros del Gobierno: cada uno nos apoyamos e intentamos ayudar al compañero. También la pequeña política: si hay una persona que tiene un problema, nos vamos a desvivir por solucionarlo.

¿Cuáles son sus retos?

El principal es hacer de Toledo una ciudad deportiva accesible. Que sea un referente. Hace cuatro años ya se inició con la inversión de 1,5 millones de euros en instalaciones. Luego hay retos muy bonitos como pueden ser cubrir las pistas deportivas de varios colegios, la de la Escuela de Gimnasia, el campo de fútbol Carlos III y, sobre todo, un complejos deportivo en el Polígono que va a ser alucinante.

¿Qué es lo que más urge?

La accesibilidad al deporte de todos los toledanos. Adaptar el deporte a todas las necesidades: a los parados de larga duración, discapacitados, familias numerosas, personas en riesgo de exclusión... mediante la gratuidad de las instalaciones o con bonificaciones.

¿De qué manera cree que le va a ayudar su anterior trabajo?

Muchísimo. Cuando entré en Parapléjicos, la primera semana siempre me volvía llorando a casa porque al final te implicas; y la última semana también me he ido llorando, pero porque no quería dejarlo.

¿El deporte tiene ideología?

No. Tiene buenos principios. En el deporte tengo la suerte de que todo el mundo quiere sumar y que es algo muy agradecido, que mueve a muchísima gente; en la ciudad hay más de 140 clubes.

Hace poco se suspendió una carrera por falta de participantes. ¿Cree que estamos ante una especie de burbuja de pruebas en la ciudad?

Podría ser. Todavía llevo muy poco en el cargo y me estoy poniendo al día. Reconozco que me ha sorprendido el volumen de pruebas deportivas que hay; en el Ayuntamiento estamos encantadísimos. Lo que no quiero es suspender ninguna prueba por falta de participantes. Le daremos una vuelta a ver si podemos agrupar varias.

Toledo es una de las poquísimas capitales de provincia sin ningún equipo en la élite. ¿El Ayuntamiento tiene alguna responsabilidad?

No hay equipos, pero hay muchísimos toledanos en la élite. Imagino que será una cuestión de épocas.